LA MONTAÑA DEL QUINDÍO TUVO OCHO CAMINOS, NO UNO.
De la huella de oro quimbaya a la Trocha de 1691, la
montaña no se cruzó por un solo camino, sino por un sistema de pasos que la
horadó durante cuatro siglos.
La
montaña del Quindío no fue atravesada por una sola vía, sino por varios caminos.
Fueron tres los principales - Herveo, Quindío y Guanacas - y de ellos nacieron
ocho. No se abrieron por poblar. Se abrieron por oro, por guerra y por
comercio.
La
primera noticia del camino que cruzaba la montaña, no es del Quindío, es del
Herveo. En 1547, tres años antes de que se fundaran Ibagué y Mariquita, el
Oidor Miguel Díaz de Armendáriz informa a la Corona que por allí se puede
surtir a Cartago, en la Gobernación del Cauca.
Esa
muralla natural del norte había que traspasarla. El oro de los Reales de Minas debía
llegar a las Cajas Reales de Cartago, fundadas en 1542, para ser fundido y
quintado, y de allí a Honda para embarcarse a España.
Esta
ruta ascendía por el río Guarinó hasta los páramos de Herveo y Ruiz para
descender por Chinchiná hasta Cartago Viejo, hoy Pereira. Fue el camino oficial
de todo el siglo XVI, a pesar de que era, como lo describiría en 1781 Pedro
Biturro, "monte asperísimo, sin pastos, donde morían mulas y donde el
tigre cebado mataba muchas". Tales fueron sus dificultades de cruce, que
el 16 de mayo de 1567 una Real Cédula prohibió el tránsito por el páramo y
obligó a todos a pasar por Ibagué.
De
esta ruta, nacen el Camino del Ruiz, que de Cartago Viejo iba a Mariquita, y
Santa Isabel, el paso intermedio entre Ruiz y Tolima. Es el mismo corredor de
nevados Herveo-Ruiz-Santa Isabel-Tolima que, siglos después, en 1847, usarían
los primeros colonos antioqueños para ir de Manizales a Mariquita por la Laguna
del Otún. Es el camino que recorrió Boussingault en 1825 y Manuel Pombo en
1852. El camino de Herveo se define como la ruta del siglo XVI.
El
camino que hoy llamamos del Quindío no nació con Herveo. Nació seis años
después, y su paso se dio por una depresión más al sur.
Entre
1553 y 1554, el capitán Melchor de Valdés, justicia mayor de la recién fundada
Ibagué, con recursos propios y ayuda de los vecinos, aprovechó una senda que
los Pijaos usaban para comunicarse con Cartago. Era una ruta indígena.
Su apertura, patrocinada por el Cabildo de Ibagué, acortó en 20 días la ruta entre Santafé y Popayán.
Aunque
se abrió físicamente en 1553, su consolidación es del siglo XVII. Se volvió el
más frecuentado, en el viaje de Santa Fe con Popayán, y el que Alexander Von
Humboldt llamaría el paso más penoso de los Andes. El primer hombre en cruzarlo
fue el capitán Juan Montaño, para sofocar la rebelión de Álvaro de Oyón.
La
montaña del Quindío también se cruzaba por el sur. El más largo y alto fue
Guanacas. Comenzó a construirse en 1627 por Andrés del Campo. Salía de Timaná,
cerca de Popayán, cruzaba a Neiva, tomaba el Magdalena y llegaba a Santa Fe.
Era la ruta Bogotá-Quito, pero tan penosa y peligrosa por los ataques de
Paeces, Yanaconas y Pijaos, que obligó a frecuentar el paso del Quindío. En
marzo de 1816, Francisco José de Caldas recibió el encargo de fortificar ambos.
Más
al centro-sur, el Camino de Barragán. De
Chaparral, al sur de Ibagué, a Tuluá, y Popayán, a Lo abrió materialmente el
capitán Juan de Lemos y Aguirre entre 1637 y 1639 cuando fundó Tuluá, y lo
formalizó el 9 de agosto de 1655 con Capitulaciones firmadas con el Gobernador
Luis de Valenzuela y Fajardo, obligándose a abrir el paso por el Páramo de
Amoyá hasta el Valle del Saldaña.
El
documento demuestra que los caminos se abrieron por capitulaciones y recursos
privados de encomenderos y cabildos, no por iniciativa del Estado central, que
solo interviene a partir de 1830 con Bolívar y Herrán.
Entre
1777 y 1778, don Ignacio Nicolás Buenaventura Padilla, teniente gobernador de
Ibagué y prócer de la Independencia, nacido en Ibagué en 1735 y anfitrión de
Humboldt en 1801-, midió a cordel la distancia entre la plaza de Ibagué y la de
Cartago. Halló 20 leguas y 1.531 varas. Con desviaciones, 121.580 varas.
Identificó
arroyos, tambos, paisajes, cruces de ríos y haciendas. Construyó puentes sobre
el río San Juan y rancherías para que el viajero pudiera hacer la travesía en 4
a 5 días a caballo.
El
proyecto de reapertura del camino, fue avaluada en 18.000 pesos. Los hacendados
aportaron12.000, y Buenaventura 6.000 de su patrimonio.
Su
rehabilitación duro muy poco tiempo, a causa de la revolución de los comuneros
del socorro, en Ibagué, quemaron los puentes sobre el San Juan y destruyeron
las rancherías. En poco tiempo, el camino quedó en condiciones de tránsito peor
que antes.
Cuando
Cartago se traslada en 1691 a orillas del río La Vieja para buscar ganado
cimarrón para los mineros del Chocó, nace la variante más famosa: La Trocha.
De
Cartago, cuchilla
de Santa Bárbara Piedra de Moler, Tambores, La Balsa, Pavas, Buenavista, Alto
del Roble, Baquía, Salento, Tablazo, Laguneta, Boquerón -a 3.390 metros según
Boussingault, 3.485 según la UNAL-, Volcancitos, Cruces, Yerbabuena, Machín,
Azufral, Moral, Tapias, Palmilla y Guayabal hasta Ibagué. Fue la ruta más
transitada por las expediciones científicas del siglo XIX.
Cuando
Simón Bolívar hizo su travesía, a su llegada a Santa Fe, el 25 de enero de
1830, decreta abrir el camino del Quindío. Entre 1841 y 1845 el presidente
Pedro Alcántara Herrán lo oficializa como Camino Nacional con presidios y
tambos. En 1856, al moverse Baquía a Barcinales, hoy Salento, el camino se
desvía por Trincheras.
La
toponimia es memoria de esa historia. Cada nombre es una historia. Toche,
Tocina, Quindío y Combeima son el sustrato indígena. Guayabal, Palmilla,
Azufral, Aguacaliente, Cara de Perro y Boquerón son la descripción física del
caminante. Alto de la Sepultura -donde por la noche se escuchan los lamentos de
un carguero muerto de fatiga- y Las Cruces son el voto funerario. Salento,
Filandia e Ibagué son la oficialización republicana.
No hubo un solo camino en la montaña del Quindío. Desde la época prehispánica existió un sistema vial quimbaya de intercambio de oro por sal, que los españoles reutilizaron y convirtieron en ocho caminos reales y que la República consagraría como Camino Nacional. Entenderlo es entender que, debajo del cemento que hoy cubre las carreteras, perdura la huella endurecida del indio, maestro nunca bien alabado de la ingeniería caminera.
Por:
Álvaro Hernando Camargo Bonilla.
1547: EL PRIMER CAMINO FUE DEL ORO.
EN EL AÑO DE1553: EL CAMINO DEL QUINDÍO.
Su apertura, patrocinada por el Cabildo de Ibagué, acortó en 20 días la ruta entre Santafé y Popayán.
DURANTE LOS AÑOS DE1627 A 1655: SE APERTURA LOS
CAMINOS DEL SUR DE LA MONTAÑA DEL QUINDÍO.
IGNACIO BUENAVENTURA Y SU DOCUMENTO DENOMINADO: LA
MEDIDA.
1691: DE CARTAGO VIEJO AL RÍO LA VIEJA. TRASLADO DE LA
CIUDAD Y NACIMIENTO DE LA TROCHA.
EL OCASO DEL CAMINO: LLEGÓ LA CARRETERA Y EL
FERROCARRIL.
No hubo un solo camino en la montaña del Quindío. Desde la época prehispánica existió un sistema vial quimbaya de intercambio de oro por sal, que los españoles reutilizaron y convirtieron en ocho caminos reales y que la República consagraría como Camino Nacional. Entenderlo es entender que, debajo del cemento que hoy cubre las carreteras, perdura la huella endurecida del indio, maestro nunca bien alabado de la ingeniería caminera.
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