EL VOLCÁN CERRO MACHÍN , Y EL CAMINO DEL
QUINDIO.
“Hay
en ella un volcán de humo que respira en la gran sierra bien conocida por sus
laderas nombradas de Toche, en que, por una barandilla de piedra, que los
españoles han labrado en ellas, se hace tránsito de Ibagué a Quimbaya; de esta
sierra bajan muchos arroyos que riegan y fertilizan la provincia, y por los más
de ellos hay fabricados puentes de guaduas que facilitan el poso, aunque
asustan con los columpios.”
VOLCÁN CERRO MACHÍN: UN
GIGANTE DORMIDO EN EL PASO O CAMINO DEL QUINDIO.
En la ladera oriental
de la Cordillera Central, en el departamento del Tolima, se encuentra un volcán
que ha capturado la imaginación de los habitantes de la región durante siglos:
el Volcán Cerro Machín. Su imponente cráter de 2,4 km de diámetro y sus tres
domos, es un recordatorio de la fuerza y la belleza de la naturaleza.
Su historia se remonta
a la época precolombina, cuando los indígenas Pijaos habitaban la región. Relatan
las leyendas, que un mohán (un ser sobrenatural) vivía en los alrededores del
volcán y se aprovechaba de las doncellas de la región. Sin embargo, una de
ellas, la princesa Dulima, logró engañar al mohán y encerrarlo en una cueva, lo
que provocó la ira del ser que provoco la erupción del volcán.
Hoy, el volcán Cerro Machín es considerado uno de los
más peligrosos del planeta, en actividad volcánica que se evidencia en la
presencia de fumarolas, aguas termales y permanente micro sismicidad. A pesar
de esto, el volcán se ha instituido como un atractivo turístico importante, a
consecuencia de sus paisajes naturales, flora y fauna únicas, aguas termales, y
la posibilidad de acceder fácilmente al interior de su cráter.
El Cerro Machín es
accesible por tres rutas principales:
Desde Ibagué, por el
carreteable que parte del sitio denominado "El Boquerón", ubicado
sobre la carretera Ibagué – Armenia.
Desde Salento, por la
vía que conduce al corregimiento de Toche.
Desde Cajamarca, por la
ruta a Toche.
Un Lugar de Interés
El Cerro Machín es un
lugar de gran interés para los amantes de la naturaleza y la aventura. Algunos
de los atractivos del volcán incluyen:
La posibilidad de
acceder al interior del cráter y observar la actividad volcánica.
La presencia de fuentes
termales y fumarolas.
La observación de la
flora y fauna únicas de la región, incluyendo el árbol nacional, la palma de
cera.
La apreciación de los
vestigios precolombinos de origen lítico, como bateas de pilar maíz.
En resumen, el Volcán
Cerro Machín es un destino turístico que ofrece una experiencia única y
emocionante para aquellos que buscan explorar la naturaleza y la historia de
Colombia.
VISIÓN COSMOGONICA DEL VOLCÁN CERRO
MACHÍN. +
La
armónica relación de los indígenas con su entorno natural, especialmente el de
las montañas y volcanes, les llevaba a justificar y explicar su enigmático
origen, a través de representaciones y elucidaciones de origen divino,
considerándolos como sitios donde moraban sus dioses protectores, por
consiguiente, les correspondía celar e idolatrar a través de cultos ceremoniales.
“En cercanías del Volcán Cerro Machín vivía un
mohán[1]
que se aprovechaba de todas las doncellas de la región, pero un día una de
ellas, la princesa Dulima se organizó con sus amigas y engañaron al mohán
emborrachándolo y metiéndolo en una cueva; luego de encerrarlo, taparon la
entrada con grandes piedras para que no pudiera escapar. Cuando el mohán
despertó de su borrachera, al no poder salir, hizo temblar el suelo produciendo
grandes ruidos y haciendo salir fuego y azufre por la boca de la cueva”.[2]
El duende, según los
arrieros, es una posible persona del tamaño de un metro, pelo largo como crin
de caballo, una nariz puntiaguda y los ojos bien adentro para esconder la
mirada, que por naturaleza hace infinidades de maldades y crea un sinnúmero de
dificultades a las personas.
A los viandantes les extraviaba
de rumbo, cuando se disponían a reanudar su marcha, les ocultaba las mulas (que
aparecían alejadas, anudadas sus crines y cola en forma de trenzas, difíciles
de desatar), aparejos, herramientas, sombreros y hasta las cotizas.
Volcán Cerro Machín: catalogado como volcán somma o
pliniano, considerado como uno de los volcanes más peligroso del planeta. Situado el Corregimiento de Toche,
jurisdicción de Ibagué Tolima, sobre la cordillera central, ladera oriental, a una
altura de 2.750 msnm, una Latitud Norte de 4°, 29´ de latitud, y 75°, 22´de
Longitud Oeste, Su cráter contiene tres domos, y mide 2.4 km de diámetro
aproximadamente.
Es un volcán activo en estado de reposo, su última
erupción se calcula que sucedió en el año 1200. Su
actividad volcánica se evidencia en la presencia de sus fumarolas, aguas
termales y micro-sismicidad permanente
en sus dos domos ubicados en los alrededores de su cráter.
El edificio volcánico del Machín presenta en su
interior una explanada en forma de media luna, ocupada parcialmente, hasta hace
unos 10 años, por una laguna (actualmente es un pantano).
Drenado por el río Coello y/o Toche, afluente del
río Magdalena. Su ciclicidad en eventos
es de aproximadamente cada 800 años y se caracterizan por ser de gran
explosividad y abundancia de flujos piroclástico, siendo la parte más afectada
la cuenca del rio Coello.
En caso de hacer erupción, el material arrojado por
el volcán alcanzaría entre 20 y 40 kilómetros de altura, llegando a ser visto
incluso en Bogotá. Los materiales También bajarían por sus laderas materiales
calientes que represaría afluentes y ocasionaría una gran avalancha en el río
Coello, afluente del río Magdalena.
Podría llegar a afectar a cerca de un millón de personas en los
departamentos de Tolima, Valle del Cauca, Quindío, Risaralda y Cundinamarca.
Los principales atractivos del volcán, fuera de su actividad fumarólica, sus fuentes termales, la posibilidad de acceder fácilmente al interior de su cráter, en donde se desarrolla actividad agropecuaria. Además, es un atractivo paisajístico y allí pueden ser observado el árbol nacional, la palma de cera. En alguna época, la extinta Laguna del Machín fue atractiva
Se aprecian vestigios precolombinos de origen lítico, como bateas de pilar maíz, que prueba que los indígenas Pijaos habitaron las vecindades del cráter del volcán. Asimismo, se aprecia una tapia construida con piedra de origen volcánico, construida por los colonizadores del lugar y que delimitaba la propiedad de los terrenos sobre la estructura volcánica.
RUTAS DE LLEGADA.
Los caminos para llegar son tres rutas; el primero por el municipio de Ibagué, que se hace por el carreteable que parte del sitio denominado “El Boquerón”, ubicado sobre la carretera Ibagué – Armenia; el segundo, lo constituye la vía que conduce del municipio Salento al corregimiento de Toche; y un tercero, que parte desde Cajamarca, por la ruta a Toche.
Se accede a través de un circuito que se puede hacer por dos lugares. Por la ladera oriental del cráter se accede por los termales de Buenavista, y por el cerro de “Guaico”, se llega a sitio donde está la laguna en la boca del cráter.
Por un
sendero cubierto de vegetación, se asciende hacia la cúspide de las fumarolas
donde permanentemente brota gas y vapor volcánico. Una apunta al costado
oriental.[3]
