viernes, 18 de marzo de 2022

 

MONOGRAFIA DE LA VEREDA LA CASTALIA

FILANDIA – QUINDIO.


 

Un poco después deL 20 de agosto del año 1878, procedentes de la tierra paisa, unos a  pie, otros a caballo, y los demás con las mulas cargadas de herramientas, cobijas, esteras de hiraca, mujeres y niños, don Felipe Meléndez acompañado de valientes labriegos e industriales se instalan en lo que hoy es conocido como Filandia, en su afán de progresar y expandirse, hace que un puñado de hombres comiencen a bajar a instalarse en la zona rural del municipio.

De esta manera llegan al sector de la vereda, don José Alzate, Libardo Ramírez, Rosendo Gonzáles, Serafín Aguirre,  entre otros.

A golpe de hacha y  machete fueron instalando sus casas. Poco a poco van llegando nuevas familias procedentes de Antioquia, las cuales se ubicaron en esta tierra productiva y de buen clima y fructíferas, que ellos mismos denominaron la Castalia. 

ASPECTO GEOGRÁFICO

El suelo de la vereda la Castalia es muy quebrado. Esta bañada por el río Barbas y la quebrada Las Damas, que la atraviesan de Oriente a Occidente.

Las fuentes de agua que posee la vereda, son de gran importancia  para el consumo humano y de animales; en algunas fincas se utiliza el agua de las quebradas para el riego y lavado de café.

TOPOGRAFIA:

El 70 % del terreno está conformado por colinas de regular altura o pendiente. En el aspecto morfológico el relieve de la zona es ondulado, cruzado por arroyos y quebradas.

ASPECTO ECONÓMICO 

AGRICULTURA:

La vereda posee pisos y suelos apropiados para el cultivo de hortalizas, frutales, café y plátano.

CAFÉ:

Es la principal actividad económica de la vereda. Es el único cultivo que recibe asesoria constante.

Le sigue en importancia el plátano que se cultiva en asocio con el café, y desde el punto de vista alimenticio,  no se maneja con  técnica pero hay parcelas demostrativas con cultivos de plátano, la variedad Dominico y Artón.    

GANADERIA

En los últimos años la Ganadería ha ido ocupando un lugar importante en la economía de la vereda, puesto que muchas fincas dedicada al cultivo del café han cambiado por completo a pastizales para el levante y engorde del ganado.

PISCICULTURA:

En la vereda existe un estanque demostrativo con muy buenos resultados, a tal punto que en muchas parcelas ya se ha empezado a trabajar  en  dichos estanques. 

PORCICULTURA

Se observan pequeñas porciones, especialmente los dedicados a la crianzas de Lechones 

ARTESANIAS

La actividad artesanal de la vereda se concentra en la cestería cafetera en bejuco.  Los representantes de esta actividad es la familia Grisales.  Estos canastos son fabricados con diferentes tipos de bejucos como: Chuscos, Chagualo, Tripeperro, Cestillo, Cucharo, Chagualo, Granadillo, entre otros.

INDUSTRIA PECUARIA

La vereda ocupa una de los primeros puestos en la industria ganadera.  Una gran parte de su territorio es dedicado a esta, sobre todo lo que respeta a la producción de leche.

ASPECTO CULTURAL

En el año de 1968 bajo escritura publica No 191 se registra el nombre de la escuela como  “CARLOS LLERAS RESTREPO” la cual reposa en la notaria única de Filandia. El lote de 58.5 mts de frente por 29 de centro, donde se construyó la escuela fue vendido por el Sr. Serafín Aguirre Cardona uno de los fundadores de la vereda.

Por causa del in suceso acaecido en el año de 1999, el terremoto que destruyó parcialmente la estructura de la escuela. Esta fue reemplazada en su totalidad de acuerdo a las nuevas especificaciones sismos resistentes.

SITIOS TURÍSTICOS:

La vereda cuenta con una importante atracción turística, de las más sobresalientes del municipio, EL SANTUARIO, este se ha convertido en un lugar de peregrinaje nacional, donde cada mes nos visitan, estudiantes y  los personajes Católicos más influyentes del departamento, donde se elevan oraciones a la santísima Virgen en espera de sus milagros.

PLATOS TIPICOS

POR SU INFLUENCIA PAISA LOS PLATOS TIPICOS DE LA VEREDA SON:

 

Sancocho

Frijoles

Arepa

Preparados con carne de res, cerdo, gallina, plátano, yuca y papa

FLORA Y FAUNA

FLORA 

 

Guadua

Quiebra barrigo

Yarumos

Cedro rosado

Guamo machete

Caña panelera

FAUNA

 

Guatin

Oso perezoso

Pava de monte

Barranquero

Gallinetas

Armadillo.

Por: Alvaro Hernando Camargo Bonilla.

Fuente: Monografia Escolar de la Institucion Educativa Francisco Miranda, Filandia Quindio.

 

miércoles, 16 de marzo de 2022

MONO AULLADOR ROJO (Alouatta seniculus)

 MONO AULLADOR ROJO (Alouatta seniculus)



El género Alouatta actualmente incluye nueve especies: A. palliata, A. pigra, A. belzebul, A. fusca, A. caraya, A. coibensis, A. guarida, A. nigerrima y A. seniculus

Es el primate de más amplia distribución en Colombia, se distribuye desde el norte de los Andes colombianos, partiendo de la cordillera Occidental hacia el oriente y sur, y abarca Venezuela, la isla de Trinidad, el oriente de las Guayanas, norte de la Amazonia brasileña, Ecuador, Perú y el oeste del Purus en el Brasil y Bolivia.

El 20% del área de la distribución de esta especie está en Colombia (Defler 2003). Abarca todo el país, a excepción de la costa del Pacífico, el desierto de la península de la Guajira y el suroccidente de los Andes. ocupa todos los niveles altitudinales de las cordilleras hasta 2.300 m y ocasionalmente hasta los 3.200 m (regiones montañosas ubicadas sobre el nivel del bosque nublado)

Viven en familias o grupos pequeños que fluctúan entre 2 y 16 individuos, con un tamaño promedio de 6 a 9 animales en cada tropa (Neville 1972, Chapman y Balcomb 1998). Hay un macho dominante, uno o dos machos subordinados y varias hembras adultas con sus crías. El macho dominante generalmente es el más viejo y es el único que se aparea

Los potentes aullidos o rugidos de esta especie son utilizados para informar a otros grupos de su presencia, lo cual facilita la evasión mutua y la defensa de los recursos (Defler 2003). También aúllan cuando se sienten agredidos, con miedo o para señalizar su intención de agredir. El aullido es emitido por casi todos los miembros de la familia, los cuales se agrupan en una rama o en un mismo árbol. Los aullidos son muy comunes en las mañanas, probablemente informan a otros grupos su localización. En caso de encuentros intergrupales, los dos grupos pueden aullar por más de una hora y generalmente el grupo más pequeño o con menor número de machos se retira

Las hembras empiezan a ser fértiles a partir de los 3,5 a 4,5 años (Crockett y Rudran 1987) y generalmente tienen el primer parto hacia los cinco años. La gestación dura en promedio 191 días, pero puede variar desde 186 a 194 días. En cada parto nace una sola cría, la cual es atendida y transportada por la madre y en ocasiones, por otras hembras de su grupo. Los recién nacidos son cargados en el pecho de la madre, y a medida que desarrollan agilidad y fuerza en la cola y extremidades, son trasportados en la espalda. Los infantes empiezan a ingerir alimento sólido hacia los dos meses de edad, pero muy probablemente son amamantados hasta el décimo mes

martes, 15 de marzo de 2022

BIAO Y/O VIJAO

EL BIJAO Y/O VIJAO.




  El bijao es una planta perteneciente a la familia de las marantáceas. Crece en el trópico americano, sus hojas, se han utilizado históricamente en muchas actividades de embalaje, techos, y cobertura de alimentos, como los tamales, el fiambre, entre otros usos. Miremos una reseña de Humboldt, relacionada con el uso de la hoja de esa planta en la fabricación de las rancherías, donde pernoctaban, en su travesía por el camino o paso del Quindío: “Una vez llegados a Ibagué, entre los preparativos del proyectado viaje, se cuentan muchos cientos de hojas de vijao, cortadas en las montañas próximas, planta de la familia del Bananero que forma un género nuevo semejante al Thalía y que no debe confundirse con la Heliconia bihai. Estas hojas membranosas y lustrosas como las del Musa, son ovales y tienen 54 centímetros de longitud por 37 de ancho. Su superficie inferior es blanca plata y cubierta de una sustancia harinosa que se desprende por escamas. Este particular barniz las pone en condiciones de resistir mucho tiempo a la lluvia. Al recogerlas, ábrase una incisión en la nerviación principal que es la prolongación del pecíolo, incisión de que se sujetan cuando se trata de convertirlas en techumbre móvil; pasado el momento se arrollan y guardan. Se necesitan 50 kilogramos de estas hojas para el techo de una cabaña que cobije seis 6 siete personas. Los cargueros proporcionan algunas estacas y preparan la tienda en un paraje del bosque seco y útil para pernoctar en él. En pocos minutos y con ligaduras de lianas y hojas de vijao se forman estas cabañas frescas y cómodas. Si durante la noche siente el viajero que la lluvia penetra hasta él, indica la gotera y una hoja basta para remediar el inconveniente. Nosotros pasamos muchas noches en el valle de Boquía, bajo una de estas tiendas sin que el agua que abundante y casi continua caía, nos molestara un momento”.[1] Álvaro Hernando Camargo Bonilla. ________________________________________ [1] ALEJANDRO DE HUMBOLDT. SITIOS DE LAS CORDILLERAS y MONUMENTOS DE LOS PUEBLOS INDIGENAS DE: AMÉRICA. IMPRENTA Y LIBRERIA DE GASPAR. EDITORES. CALLE DEL PRINCIPE, MADRID, NUM. 4. 1878 PAG.56 Álvaro Hernando Camargo Bonilla Vigía del Patrimonio, Miembro de la Academia de Historia del Quindío.

Micro historia del Quindio. Creacion del Municipio Circasia, del territorio de los Corregimientos de Circasia y Montenegro

 



Creacion del  Municipio Circasia, del territorio de los Corregimientos de Circasia y Montenegro.

DECRETO 1477 DE 1906

(Diciembre 08)

Por el cual se erige en Distrito municipal el territorio de dos corregimientos

El Presidente de la República de Colombia,

En uso de sus facultades legales, y

Considerando:

Que en memorial elevado por los vecinos de los Corregimientos de Circasia y Montenegro, Provincia del Quindío del Departamento del Cauca, solicitan que se erija en Distrito municipal el territorio de dichos Corregimientos, segregándolo del Municipio de Finlandia;

Que de conformidad con el artículo 190 de la Ley 149 de 1888, la mitad de los vecinos que residen en la respectiva localidad han solicitado la creación del Distrito indicado, con cabecera en el primero de dichos Corregimientos;

Que por medio de prueba testimonial y por informe del Gobernador del Departamento se ha demostrado que los expresados Corregimientos tienen más de tres mil habitantes; que hay un caserío en que residen más de cincuenta familias; que hay personal idóneo en la localidad para servir los destinos públicos municipales, así como también locales adecuados para casa municipal, cárcel y escuelas; y

Que según las mismas pruebas, el Municipio de Filandia queda, no obstante tal segregación, con una población de cinco mil habitantes,

Decreta:

Artículo 1° Erígese en Municipio el territorio de los Corregimientos de Circasia y Montenegro, con cabecera en el primero de éstos, y por los límites que actualmente tienen.

Artículo 2° El Municipio creado por este Decreto pertenecerá a la Provincia del Quindío, al Circuito Judicial del mismo nombre y al Notarial y de Registro de Armenia.

Artículo 3° El Gobernador del Cauca dictará las providencias conducentes para la organización de los diversos ramos del nuevo Municipio.

Artículo 4° El presente Decreto regirá desde el 1.° de Enero próximo.

Comuníquese y publíquese.

Dado en Juntas de Apulo (Cundinamarca), á 8 de Diciembre de 1906.

RARAFEL REYES

El Subsecretario de Gobierno Encargado del Despacho,

 Luciano Herrera

Álvaro Hernando Camargo Bonilla

Vigía del Patrimonio, Miembro de la Academia de Historia del Quindío.

 

lunes, 7 de marzo de 2022

ORIGEN Y SIGNIFICADO DEL VOCABLO FILANDIA

 

ORIGEN Y SIGNIFICADO DEL VOCABLO FILANDIA



Una prospección histórica permite dilucidar la cimentación y husmear sobre el origen y significado del vocablo escogido por sus principales fundadores para identificar la población de Filandia como ente político administrativo del territorio histórico en la “Hoya del Quindío”.

En consecuencia, es menester buscar los elementos históricos que permitan explorar con certeza histórica el origen del vocablo Filandia. En consecuencia, es preciso examinar algunas dicciones que van entramando su significado y origen.

Consiguientemente hay que empezar con dos expresiones. La primera, del latín “filius”, que significa: hijo. La segunda, Andes, palabra derivada del vocablo antiguo quechua “ANTIS”, de “ANTA”, que en lengua quechua significa montañas de cobre y que simboliza "la montaña que se ilumina", proveniente del antiguo quechua: “qhantir qullu qullu”.

Tercera fuente histórica indiscutible, es el texto denominado: GEOGRAFIA E HISTORIA DE LA PROVINCIA DEL QUINDIO, redactado por del preceptor, Heliodoro Peña Patiño, en donde narra la fundación de pueblos en la “Hoya del Quindío, y que en lo tocante a Filandia describe:

"La fundación se hizo el 20 de Agosto de 1878, martes, en que fue escrita y firmada una acta por 102 individuos cabezas de familia, quienes con el propósito de fundar se habían constituido allí con estas, con sus ganados, etc. Figuran entre los primeros los señores Doctor José Ramón López Sanz (principal fundador), Antonio Marín, Severo Gallego, Ramón Peláez, Bonifacio Giraldo, José León, Andrés Vargas C. y Juan de Dios Blandón.

Esta edificada sobre la altiplanicie de uno de los contrafuertes de la Cordillera Central, llamada Cuchilla de los “Novilleros”. Trae el nombre su origen no del europeo Finlandia, como se ha creído, sino de la palabra latina filius (hijo) y Andes; de suerte que significa: Hijo de los Andes”.

Figuran entre los primeros fundadores, Felipe Meléndez, Gabriel Montaño, José Ramón López Sanz —principal fundador—, Antonio Marín, Severo Gallego, Ramón Peláez, Bonifacio Giraldo, José León, Andrés Vargas C. y Juan de Dios Blandón.[5]

Patiño, además destaca que el nombre de Filandia no se deriva del país europeo —Finlandia—, como se ha creído, sino que proviene de la palabra latina “filius” —hijo— y Andes; de suerte que significa hija de los Andes. Este fue el acuerdo de López Sanz, José María Serna, Felipe Meléndez y Gabriel Montano —jefe municipal del Quindío—, a quienes se concedió la designación del nombre.

EL PERFIL SOCIAL DE UNO DE SUS FUNDADORES.

·        Felipe Meléndez, natural de Cartago, abogado, gobernador de la provincia del Quindío, magistrado del Tribunal Superior de Justicia del Estado Soberano del Cauca en los 3 bienios de 1875-77, 1877-79 y 1881-83.

·        Gabriel Montaño, Cartagüeño de origen humilde, abogado de distinción, profesor, quien desempeñó diversos cargos de importancia, jefe político cantonal, alcalde, consejero municipal, presidente de la municipalidad de la provincia del Quindío, juez de circuito, diputado a las legislaturas del Estado en 1867, 71 y 72.

 

·        José María, agrimensor, quien en unión del señor López Sanz y otros vecinos, demarcaron la plaza, calles, solares para el templo, la cárcel, los despachos públicos y escuelas. El primer corregidor fue el señor Rafael Carvajal. [7]

Las crónicas de viajeros y documentos de archivo, permiten aseverar que inicialmente se conocía como sitio de pernoctada en el paso o camino del Quindío, denominado “Cuchilla de los Novilleros”.

El capitán de la real marina de guerra inglesa, Charles Stuart Cochrane, en su libro denominado: Diario de una residencia en Colombia, durante los años 1823 y 1824, en su paso por el camino del Quindío, reseña lo siguiente:

“Dormí en el contadero llamado Novilla, un lugar muy húmedo. Muy molesto por un pavo, chirridos como una mujer en apuros, durante toda la noche”. [1]

El viajero francés Charles Safray, también hace referencia del paso por “Novilleros”:

“En medio de una espantosa borrasca que dejó rezagado el resto de la caravana, llegamos a un miserable rancho llamado Novilleros, donde decidimos pasar la noche. La colonia de Novilleros contaba por únicos habitantes una mujer sorda y un niño. Al pedirles hospitalidad se mostraron muy azorados, pero luego hicieron cuanto estuvo de su parte para prepararnos una pobre pitanza, y una vez puesto en orden lo recolectado durante el día, colgamos las hamacas de unos postes y pasamos la noche bastante bien”. [2]

En los libros del archivo histórico de Salento: “Octubre 7 de 1878, el señor Rafael Carvajal, es nombrado comisario de “Novillero”, en asocio del señor Emigdio de la Parra. Se le solicita que se presente en esta alcaldía —Salento— trayendo la lista de los individuos que deben pagar el trabajo personal en dinero”. [3]

El 30 de enero de 1882 fue erigida en caserío. En el año de 1892, Filandia fue erigida en municipio, segregándola de los municipios de Salento y Cartago; y su primer alcalde fue Rafael Ramírez.

En 1892 se elevó a Filandia a la categoría de municipio, integrado por los corregimientos de Circasia y Montenegro, pero a poco tiempo fue eliminado. Más tarde, por la ordenanza 31 de 24 de julio de 1894 la asamblea del Cauca volvió a crear el municipio, perteneciente a la provincia del Quindío, compuesto del corregimiento del mismo nombre, su cabecera, y de Circasia, segregándolos, respectivamente, de los municipios de Cartago y Salento.[8].

Álvaro Hernando Camargo Bonilla.

Fuentes:

[1] Charles Stuart Cochrane.  Diario de una residencia en Colombia durante los años 1823 y 1824. Capítulo XVI. Impreso en Londres por Henry colburn new Burlington Street 1825

[2] América Pintoresca. Descripción de Viajes al Nuevo Continente. Por los más modernos exploradores capítulo XI: Pág. 681 Carlos Weiner, doctor Crevaux, D. Charnay ETC. ETC. Edición ilustrada con profusión de grabados, Montaner y Simon, Editores, Calle de Aragón, números 309 y 311. Año  1884.

[3] Libro copiador de comunicaciones de la alcaldía de Salento, año de 1878. Comunicación. No. 38 de junio 16 de 1878.

[4] Libro copiador de comunicaciones relativas a la Instrucción   Pública Primaria. Salento 17 de enero de 1879.

[5] Cornelio Moreno. Reseña histórica del municipio de Filandia. A la memoria de los fundadores 1878-1928. Tipografía y Papelería Los Andes Jaramillo Hermanos y Cía. Manizales. 1928.

miércoles, 2 de marzo de 2022

MICROHISTORIA DEL TERRITORIO: EL CAFÉ Y EL CAMINO DEL QUINDIO.

 

EL CAFÉ Y EL CAMINO DEL QUINDIO.




El nombre científico que recibió el café fue: Jasminus Arabicum Laurifolio, cujus semen nos caffe diditur. Traducido significa: «Jazmín con hojas como laurel cuyas semillas conocemos como café leaves like laurel whose seeds we know as coffee».

El café como la bebida favorita, comenzó su periplo en África, y se difundió primero en Europa. Primero llegó a Italia en 1645, introducido por comerciante Veneciano Pietro Della Valle, en 1660; continuó su periplo por Marsella Francia, procedente de Egipto.

En 1690, Dutchman Nicolas Witzen introdujo desde Moka una planta de café y algunas semillas a Yacarta, capital de Indonesia. En el mismo año el gobernador de Yacarta envió una planta de café para que creciera en las casas verdes de Ámsterdam, pero no tuvo éxito y observaron que la planta de café solo crecía en lugares con latitudes tropicales.

La primera planta de café producida en Francia fue comprada por un miembro del ejercito holandés, y fue obsequiada al rey Luis XIV en Marley en 1712. De Marley la planta fue trasladada a Paris donde prosperó y produjo unos pocos granos, pero pronto murió. La planta fue donada al Jardín Botánico de París, y en el año de 1723, una de las plantas fue entregada a un miembro del ejército francés, para que fuera llevada a las colonias francesas en América, específicamente a la isla de Martinica. El café creció bien en Martinica, y de allí, se extendió a Sur América. En el distante territorio Etiopia empezó la travesía de las semillas de Café. Escritos detallan que el café fue plantado, creció y floreció en Colombia en las haciendas jesuitas ubicadas en la región del Orinoco, entre el río Meta y el río Orinoco, hacia el año de 1732.

Se debe a Gumilla el haber sembrado la primera mata de café en nuestra patria. En 1723 los misioneros jesuita trajeron a Colombia las primeras semillas, y las sembraron en territorio que hasta, 1925 perteneció a la 'república de Colombia.[1]

Las cosechas en los regadíos de las cercanías consisten en arroz, cacao, café, carta dulce, maíz, batatas, naranjas y otros muchos productos, que se obtienen principalmente en los aluviones del rio Combeima.[2]

La travesía del café continuó por el territorio histórico del Sumapaz cundinamarqués y tolimense, en municipios como: Fusagasugá, Tibacuy, Pandi, Sasaima, La Mesa, Nilo, Tocaima, Mesitas del Colegio y Viotá. Poblaciones que paulatinamente se fueron poblando, con campesinos emigrados de Fómeque y Cáqueza y el Valle de Tensa.

Para el año1870, los viajeros describen los primigenios cultivos de caña, maíz y pastos, ubicados entre las montañas espesas de la tierra templada, que tres décadas después, al comienzo de la Guerra de los Mil Días, se convirtieron en extensos cultivos de café, plantados bajo bosques de guamos, chochos y cámbulos gualandayes, que les proporcionaban sombríos a los cafetales.

Su cultivo en el suroccidente de colombiano, concretamente en Popayán, se refiere a una plantación en un monasterio local, en el año de 1736.

En el extremo oriental del camino del Quindío, en la población de Mariquita, José celestino Mutis, el 15 de Noviembre de 1790, refería: "que para no dejar abandonada a su inevitable ruina la empresa de propagar en aquella provincia los árboles de nuestra canela, de los cuales tiene dieciocho en el Jardín para trasladar sus semillas a la Quinta, y los plantíos que tiene hechos en ella de numerosos arbolitos de café y nuez moscada, por el amor con que ha mirado este proyecto y por los reales intereses invertidos, propone tres arbitrios para su adelantamiento".

Dos referencias que permiten evidenciar que el café empezó su travesía por el camino del Quindío, por donde se acarreó las semillas que tiempo después, sería el producto insignia de la economía y baluarte histórico del Paisaje Cultural del territorio.

Sin duda alguna, el camino del Quindío fue la vía de transportó la semilla, hipótesis que podemos dilucidar en posteriores narraciones de viajeros que relatan la presencia y establecimiento de su cultivo.

John Potter Hamilton en su viaje por el interior de las provincias de Colombia,  en 1823, en su paso por la población de la Mesa: “después de haber sido rozadas por el fuego las raíces de los árboles corpulentos se van quitando gradualmente, aun cuando se dejan algunas y en el espacio despejado por éstas, el terreno produce plátano, café y maíz en abundancia. En la villa de Guaduas…en este valle se cultivan la caña de azúcar, el café y el plátano, y además los prados son extensos y fértiles”.[3]

El Capitán Charles Stuart Cochrane, de la Royal Navy, en su diario de viaje (Capitulo XVI. Pág. 359 a 392), refiere que el cultivo del café hacia parte de los productos principales de la producción agrícola de la época en Cartago: “Los productos principales del suelo son café, cacao, azúcar, tabaco, plátano y ganado. El café es de gran rendimiento en los alrededores de Cartago, cada palo produce 25 Pfehnige (centavos); pero por el alto costo del transporte no puede ser exportado vía Cartagena.”[4]

El viandante, el francés, Jean Baptiste Boussingault, en su tránsito por el camino del Quindío, para llegar Cartago, describe lo siguiente: Pregunté la razón de esta acogida tan singular y la respuesta fue la siguiente: —“¿Usted abrazó a Gabrielita?” — “¿Y cómo lo sabe?” — “Lo sabemos, porque usted huele a las flores que ella usa en sus cabellos”. Me fue imposible negarlo. Luego vino una curiosa recomendación: —“Después de comida no le daremos café”. —‘‘¿Por qué?” —“Porque no”. Debo callar la razón, pues parece que el efecto atribuido al café está generalmente admitido por las señoras de la América meridional.[5]

Para concretar la evidencia, el Estado Soberano del Cauca, el cual contenía en su división política administrativa el territorio de la  municipalidad del Quindío, expidió en la Ley 5°, del 25 de julio de 1879, en donde exhorta el fomento de la plantación y cultivo del café en el Estado:

“El Pueblo soberano del Cauca, y en su nombre la Legislatura del Estado, decretó, que todo habitante del estado que cree una plantación de café, y que la cultive hasta el estado de dar frutos, tendrá derecho a una retribución en dinero pagadera del tesoro del estado en la forma siguiente:

Por cada quinientos árboles de nueva plantación en estado de florescencia o dando fruto, se le darán cincuenta pesos.

Por cada mil árboles se le darán cien pesos.

Por cada dos mil árboles, doscientos pesos.

Por cada cinco mil árboles, quinientos pesos; y así sucesivamente, a razón de cien milésimos, empezando por el número de quinientos que se fija en la primera parte de este artículo.

El cultivador, tan pronto como establecía una nueva plantación daba aviso al Jefe del respectivo municipio, expresando el punto del cultivo e indicando el número de árboles establecidos. Los jefes municipales abrirán un registro estadístico por distritos, y en él se registraban el nombre del cultivador, el lugar o zona en que se encontraba la plantación y el número de árboles que se cultivaban.

Para los efectos de cobrar los auxilios económicos, concedidos por la ley, el jefe municipal por si inspeccionaba la plantación y si de la inspección resultaba cierta, y llenaba las condiciones establecidas en la ley, autorizaba el pago de la suma a que el cultivador tenía derecho.

Para el efecto se presupuestó y apropió la cantidad de diez mil pesos en cada vigencia económica, en el respectivo Capitulo y Departamento, para atender a las recompensas que esta ley otorga.”[6]

Otro acervo, es el contenido en la obra histórica de Eliodoro Peña, denominada: Geografía e Historia de la Provincia del Quindío, en donde refiere: …las producciones son las principales; el cacao, el café… Los artículos de comercio que se exportan, se reducen a cacao, café… Circasia produce maíz en abundancia, fréjoles, panela, trigo, café,  Las demás producciones consisten en café.[7]

No hay duda que la introducción, cultivo y fomento del café se hizo a través del camino del Quindío, y se diseminó inicialmente en el territorio como política del estado Caucano en la municipalidad del Quindío, cuya capital fue Cartago y se propago por los territorios de su jurisdicción político administrativa, de cual hacían parte las poblaciones nacientes del actual Quindío: Salento, Filandia, Armenia y Circasia, que pertenecieron a esta hasta 1908.

Álvaro Hernando Camargo Bonilla

Miembro de número de la Academia de Historia del Quindío.

Vigía del Patrimonio



[1] El café en Colombia, 1850-1970: una historia económica, social y política. https://muse.jhu.edu/pub/320/oa_monograph/chapter/2587627

[2] A M E R I C A  P I N T O R E S C A. Pág. 664Restrepo Daniel S. J. La Compañía de Jesús  en Colombia Bogotá  194Q:Pp. 105-6,

[3] John Potter Hamilton Viajes por el interior de las provincias de Colombia (1823)

[4] Residencia y Viajes en Colombia durante años 1823 y 1824 por, en dos tomos Volumen II. Londres: Impreso para Henry Colburn, New Burlington Street. 1825. CAPÍTULO XVI. Págs.;  359 a 392.

[5] El MEMORIAS DE JEAN BAPTISTE BOUSINGAULT, 1824. Paso de la Cordillera Central por el Quindío.

[6] Gaceta Oficial del Estado Soberano del Cauca. Archivo de la Gobernación de Popayán.

[7] Geografía e Historia de la Provincia de Popayán, Departamento del Cauca. Popayán Imprenta del departamento director David Orjuela P. 1892. Pág,  20, 53, 103

lunes, 28 de febrero de 2022

LA ARRIERIA, INSIGNIA DEL DESARROLLO SOCIOECÓNIMCO QUINDIANO.

LA ARRIERIA, INSIGNIA DEL DESARROLLO SOCIOECÓNIMCO QUINDIANO.



Término que manifiesta un acervo de costumbres, métodos, predicciones y conocimientos propios en el manejo de recuas de bueyes, mulas, caballos y burros en el transporte de mercaderías.

Los arrieros, señores de los caminos, hombres honrados, consecuentes, cordiales, comerciantes, anduvieron el camino del Quindío y su red de caminos adyacentes, cargando y trasladando el progreso. Hoy, labor y expresión cultural casi desaparecida con la llegada de las carreteras y el uso de los automotores.

Es asunto de protección cultural, rescatar y enseñar la cultura arriera, que cimentó el chispazo de nuestra Quindianidad.

Fueron las recuas de mulas, bueyes, asnos y caballos, amarrados uno tras otro, cargados con corotos chécheres, mercancías, herramientas, avíos y provisiones, que abriendo paso por trochas y caminos, cruzando valles, vadeando ríos, rondando nevados, serpenteando recovecos polvorientos, en las temporadas secas, y tragadales escabrosos, en las épocas de lluvia, enfrentado animales feroces, mansos o traviesos, duendes y apariciones fantasmales, arriando y avivando la recua, marchaban rudos arrieros, caporales y sangueros, a tierras desconocidas.

Acicalaban su hombría, con sombrero de paja o de fieltro (según el clima), raboegallo, camisa y pantalón de dril, mulera, poncho, ruana, tapapinche o paruma (confeccionada con tela de lona, generalmente de color blanco y con ribetes negros lineales en cuero y flecos), guarniel, cinturón arriero, machete o peinilla, zurriago y alpargatas de cabuya..

El caporal a cargo de toda la parafernalia del viaje (asistencia de los arrieros y recuas de mulas y bueyes, cargas y mercaderías), erigirá el sitio para la ranchería, tambo o fonda, espacio de albergue (toldar), donde antes de que cayera la noche, se libaba “tapetusa” de contrabando, producido en alambiques ocultos en los matorrales, y para alegrar y simular sus penurias, con sus tiples entonaban canciones en reminiscencia de sus enamoradas. Estos lugares, con el correr del tiempo, y gracias a la actividad arriera, fueron área procedente de la fundación de pueblos de en la “Hoya del Quindío”.

La actividad arriería, además empujar el progreso socioeconómico del territorio, condujo huestes de viandantes de diferente condición social y económica (dignatarios oficiales, científicos, comerciantes guaqueros, mineros, curas, militares, científicos, colonos, buhoneros, vagos, presidiarios y aventureros), que se posaron en el territorio, desde la mitad del siglo XIX, y aún, hasta las primeras décadas del XX.

Hoy, la arriera, valioso legado, debe hacer parte del patrimonio e identidad Quindiana, al igual que la colección y/o tesoro Quimbaya, el camino del Quindío, la palma de cera, la arquitectura de las colonizaciones, la cestería, el café, el escudo y la bandera. Es ineludible que la institucionalidad y generaciones presentes, procuren darle el sitial e importancia que se merece, por su aporte al desarrollo del territorio y la cimentación de la identidad Quindiana.

 

Álvaro Hernando Camargo Bonilla.

Vigía del Patrimonio.