jueves, 27 de septiembre de 2018

TRAVESÍA POR EL CAMINO DEL QUINDIO DE EDOUARD ANDRE EN 1876


TRAVESÍA POR EL CAMINO DEL QUINDIO DE EDOUARD ANDRE EN 1876

André viajó en nuestro país a fines del siglo XIX, comisionado por el gobierno francés en una misión especial por la América Equinoxial.

Consideraciones geográficas de su paso por Salento, Boquía, las Pavas, Novilleros.



La descripción pictórica de campiñas, poblaciones, caminos y demás escenas de su viaje, estuvo a cargo del afamado dibujante Riou, entre otros.[1]
Ruta del viaje de M Ed André en mapa de América 1875 1876 equinoxial l del Boquerón del quindio Colombia buga cauca dosmapa paso del Quindio cartago Salento.

De su relato se coligen aspectos puntuales y relacionados con geografía humana y del paisaje a finales del siglo XIX de Salento y Filandia.  
André Inició su travesía por el paso del Quindío, desde Ibagué a Cartago, el 6 de marzo de 1876, con la intención de hacer observaciones sobre lo descrito por los viajeros antecesores Humboldt y Boussingault.   Lo conducían dos asistentes, un baquiano, y  el arriero Manuel Gómez, junto a  seis mulas y dos bueyes de carga, lo acompañaron  desde Ibagué, hasta Salento
“Hacienda las Cruces”

Al terminar el día 8 de marzo, se detuvo en la hacienda de "Las Cruces", se hospedó, en el lugar, elogió a su propietario, don Ramón Cárdenas, quien concluía sus labores de campo, y departía con sus labriegos en el corredor de la cabaña. 


Cárdenas, avezado colono, cazador y colector de pieles de jaguar, osos, pumas, y otras fieras, que exhibía en las paredes de su morada como trofeos de sus hazañas de caza, le detalló a André, lo relacionado con los cultivos agrícolas y el modo de la faena de cacería del jaguar, en las ronda de la quebrada Pajarito, aledaña a la cabaña.


André describe a Cárdenas, de mediana estatura, cuerpo fornido, frente espaciosa, ojos negros y penetrantes, pies calzados con alpargatas, poncho colgando en sus hombros, y sombrero sobre su cabeza, tirado hacia atrás. Atribuyéndole  a Cárdenas, como persona de resolución, audacia y energía.
Cacería del jaguar

derriba de palmas de cera enel camino del quindio  "Las Cruces"

En “Las Cruces, desarrolló exploraciones y acopió muestras florísticas. Hizo derribar palmas de cera, de las que detalló: hojas, flores y frutos y calculó su estípite, el cual presento sesenta metros de longitud, y un diámetro de metro y veinticuatro centímetros en su base, y de setenta y cinco centímetros, en su pináculo; definió las fibras del tallo, de color negro, tan finas y duras como hilos de acero bruñido.
Recolección de la cera 

Apuntó dos métodos de cosechar la cera de palma. Uno, consistente en derribar las palmas y raspar su cera de tallo. Otro, más racional, fundamentado en trepar a las palmas y raspar la cera.  De cada palma se obtenían de ocho a diez kilogramos de cera, y en el transcurso de un mes, un operario podía recolectar de ocho a diez arrobas en un mes, que se vendía en Ibagué.
Antes de continuar su camino, embalo varias cajas que contenían muestras de flora, y las despachó a  Guataquí y Honda, con objeto de remitirlos desde allí a Europa.
De “Las Cruces” al Boquerón del Páramo.

Cortejado por un paisaje tachonado de esbeltos palmares de ceroxylon, en el que sus estípites semejaban soberbias columnas de marfil, que mecían graciosamente sus penachos verdes claros, semejando en lontananza hilos de plata serpenteando sobre los cerros, caminó por las cabañas de Gallego, Galleguito, la Ceja y la Cejita, paraje que le permitió la examen de bellas especies florísticas, exaltando las gunneráceas, orquídeas (la Caucaea nubigena, que ostentaba su labelo purpúreo y punteado), bromeliáceas, epifitas, entre otras.
En el punto culminante del paso de Quindío, a tres mil cuatrocientos ochenta y cinco metros de altura, escudriñó el bosque de niebla, paisaje de soberbia belleza, que ofrecía la nublada fronda rechoncha y encorvada, acompasada por los fuertes vientos.  

Arribo a Salento

Una misa en las montañas del Quindio Salento camino del quindio

Al declinar el sol, prosiguió su marcha. Del Boquerón del Páramo, pasó por la cabaña de Barsinal, abrumado por la menuda y constante lluvia que le dificultó sus observaciones, alcanzando a Salento a las nueve de la noche, cuando todos los lugareños dormían, menos los fieros perros, que al arribar lo agredieron, por lo que apeló al uso del machete para defenderse de los canes. Un azarado lugareño asomó su cabeza por el postigo de la ventana de su vivienda, curioseó y caviló que era un loco yendo por el mundo a tales horas de la noche. Hambriento, derrengado y calado de frio, le inquirió al parroquiano, asegurando que no eran locos, y le pidió le ubicara la posada del señor Liborio Arango, a lo que respondió que se situaba en el extremo derecho de la plaza.
Observaciones en Salento
Carta de recomendación de Ramón Cárdenas, enteró a don Liborio de la calidad del caminante. Desarrugó el ceño de apacible durmiente y los recibió calurosamente. La esposa de don Liborio se levantó, reavivo la lumbre del hogar, y preparo la cena, lucida con una aderezada y sabrosísima tortilla, acompañada de papas asadas al rescoldo, pan de trigo, y una buena taza de chocolate. Banquete dispuesto en platos de porcelana, cucharas y tenedores de estaño bien presentados, lienzo crudo a manera de servilletas, y copas de cristal llenas de agua trasparente.
Culminada la cena, proveyeron la posada. Habitación de piso enladrillado, muebles ordenados, cama con toldillo, mesas, bancos y escaños confortables de madera bien cepillada. Todo daba una apariencia de aseo y confort, contexto que revelaba un estado de civilización absolutamente distinto del que había observado hasta entonces. Durmió sobre excelente colchón y entre verdaderas sábanas, hasta el día siguiente. 
La bordadora de Salento
Los propietarios de la posada, a falta de hijos, habían adoptado a una linda muchacha, la cual bordaba en un tambor, y gracias a ella, vio este trabajo por primera vez.
Al día siguiente, domingo, una vez pagó los guías y fletes de las cabalgaduras, se dedicó a las  observaciones en Salento. Visitó al cura párroco, quien le dio informaciones interesantes, como lo relacionado con la recientemente fundación de Salento. Hacía solo doce años que llevaba el nombre Salento, pues antes se llamaba Boquía, y el número de habitantes urbanos no superaba doscientos. La jurisdicción del Distrito, contaba con unos dos mil habitantes, dispersados en millares de hectáreas de terreno, que vivían del producto de la cría de ganados, cosechaban trigo y maíz, productos que se vendían en el Cauca o se consumían localmente. El rio Boquía, que pasa por la parte baja de la Salento, le imprimía movimiento a un molino. El cura le informó sobre la construcción de la iglesia, construida por los años de 1850. Edificación, única en su género, pues desde la base a la techumbre estaba hecha en madera de Ceroxylon andicola.  Ese domingo celebraban la misa, y como el templo no podía contener a todos los feligreses, estos permanecían en la plaza, y al llegar la consagración de la ceremonia, todos callaron y se arrodillaron, apartaron los sombreros de sus cabezas y con el último campanillazo, se levantaron y reanudaron el interrumpido coloquio.
Tres días permaneció en Salento, durante los cuales coleccionó, dibujó, escribió, y embaló más muestras naturales para remitirá Europa.
Continuación de su viaje: referencia de la cuchilla de los Novilleros. Hoy Filandia.

El día 13 de marzo, a las diez de la mañana, se puso en marcha, descendió hacia el río Quindío, franqueó el río y empezó de nuevo el ascenso, y en medio de una espantosa borrasca que dejó rezagado el resto de la caravana, llegó a un rancho mencionado “Novilleros”, donde pernocto. Atrás había dejado otras cabañas apenas divisadas, conocidas con el nombre del Roble y Portachuelo. En la colina de “Novilleros” cuenta que sus únicos habitantes eran una mujer sorda y un niño, que al pedirles cobijo se azoraron; pero luego hicieron cuanto estuvo de su parte y le prepararon un humilde alimento. En este lugar, ordenó lo recolectado durante el día, guindó su hamaca de unos postes y pasó la noche.


[1] Trabajo publicado en la obra AMERICA PINTORESCA. 1884

lunes, 3 de septiembre de 2018

LEY DEL 27 DE MAYO 26 DEL AÑO 1880. DECLARACION DEL CAMINO DEL QUINDIO COMO VIA PUBLICA NACIONAL


LEY 27 DE 1880
(Mayo 26)
Que declara vía pública nacional el camino del Quindío y ordena su inmediata composición
El Congreso de los estados Unidos, de Colombia 
  
Decreta
  
Art. 1. ° El camino del Quindío, que pone comunicación el Norte del Estado del Cauca con los de Antioquia, Tolima, Cundinamarca. Boyacá y Santander se considerara, desde la sanción de la presente ley, vía pública nacional, correspondiendo su composición y mejora al Gobierno de la Unión. 

  
Art. 2. ° El Poder Ejecutivo procederá inmediatamente a dictar las más activas providencias, a fin de que la composición de la expresada vía pública se lleve a cabo dentro del más breve término posible, bien por el sistema de administración o bien por el de contratos, disponiendo se construyan puentes sólidos y estables .sobre los ríos Toche y Quindío, y sobre la quebrada del Guadual. 
  
Art. 3. ° Terminada la obra se cobrará en las Oficinas de Hacienda nacionales de Cartago, Salento e Ibagué, respectivamente, los siguientes derechos de peaje y pontazgo: 
Diez centavos por cada carga de mercaderías o de equipaje
10
Diez centavo, por cada carga de víveres
10
Diez centavos por cada caballería o cabera de ganado vacuno
10
Cinco centavos por cada cabeza de ganado de cerda
05

Art. 4. ° El producido de esta renta se aplicará única y exclusivamente a la reparación de la vía. 
  
Art. 5. ° El Inspector de la línea telegráfica entre Ibagué y Cartago, lo será también de la vía pública en referencia; y a él corresponde celebrar las contratas respectivas para llevar a cabo, sin demora, las composiciones en los daños que ocurran, dando cuenta de todo al Poder Ejecutivo. 
  

Art. 6. ° Para la cumplida ejecución de esta ley, se considerará incluida en el Presupuesto del periodo fiscal en curso la partida do veinte mil pesos ($ 20,000); y anualmente se votará una suma que no baje de mil quinientos pesos ($ 1,500) con el objeto de ayudar a los gastos de composición y de que la vía se conserve en perfecto estado de servicio. 
  
Dada en Bogotá, a veintiuno de mayo de mil ochocientos ochenta. 
  
El Presidente del Senado de Plenipotenciarios, 
  
Carlos Icaza Arosemena
  
El Presidente de la Cámara de .Representantes, 
  
Carlos Vélez. S. 
  
El secretario del Senado de Plenipotenciarios, 
  
Julio E. Pérez 
  
El Secretario de la cámara de Representantes, 
  
Antonio José. Restrepo
  
Poder Ejecutivo Nacional - Bogotá, 26 de mayo de 1880. 
  
Publíquese i ejecútese. 
El Presidente de la Union, 
(L. S). RAFAEL NUÑEZ   



El Secretario de Fomento, 

viernes, 31 de agosto de 2018

CONCIERTO DE VAGOS CON DESTINO A TRABAJAR EN EL CAMINO DEL QUINDIO


DECRETO DEL PODER EJECUTIVO.

 31 de marzo de 1843.
Sobre concierto de vagos con destino a trabajar en el camino de Quindío.
Pedro Alcántara Herrán, Presidente de la N. Granada.

CONSIDERANDO:

1º Que por el artículo 10, y su parágrafo único, de la ley de 6 de abril de 1836, los vagos pueden ser concertados para servir en establecimientos públicos y destinados a formar nuevas poblaciones; y por el artículo 3º de la ley de 14 de junio de 1842, puede igualmente obligárseles a trabajar en concierto:
2º Que en la empresa de la construcción del camino de Quindío Y formación de las poblaciones que en él deben establecerse, se presentan facilidades para dar ocupación a los vagos con provecho de la empresa y utilidad de estos, que a la vez que tendrán asegurada su subsistencia durante el concierto, aprenderán a trabajar y adquirirán el hábito de hacerlo;

DECRETA

Art. 1º Autorizase al director del camino de Quindío para que pueda recibir en concierto vagos con destino a trabajar en el camino y en las obras y establecimientos que en él deben hacerse.
Art. 2º Se dará a los concertados ración y vestido y se les asistirá cuando enfermen. Estos gastos se harán del fondo destinado por la ley para la construcción del camino de Quindío.
Art. 3º Al recibir un vago en concierto se pondrán por escrito las condiciones y tiempo que este debe durar. Una de las condiciones será que el vago debe trabajar diariamente en las ocupaciones para que el director lo juzgue más a propósito. En el mismo documento se expresarán los medios coercitivos de que podrá usarse para obligar al vago a trabajar y mantenerlo sujeto. Todo con arreglo a los artículos 3º y 4º de la ley de 14 de junio de 1842.
Art. 4º También será una de las condiciones del concierto, que el vago pueda establecerse en las nuevas poblaciones, y si mantiene allí una labranza que, le produzca lo bastante para su sostenimiento, se le relajarán las demás condiciones.
Art. 5º Los Gobernadores de Mariquita y Cauca expedirán los reglamentos y órdenes necesarias para arreglar el servicio de los vagos, que conforme a este decreto sean concertados para trabajar en la parte del camino de Quindío que corresponde respectivamente a aquellas provincias.
Art 6º Al hacer los contratos para suministrar los vestidos a los presidiarios, se harán también para los concertados, con las mismas formalidades pero los vestidos de estos últimos no serán de dos colores como los de aquellos.
Art. 7º La ración para los vagos será igual la que se suministra hoy á los presidiarios; y provisión se hará en los mismos términos.
Art. 8º Se abrirá cuenta de los gastos que a hagan en raciones y vestidos de concertados, para que este gasto se deduzca de la partida respectiva designada en el artículo 2°; y no se confundirá en una sola masa estos gastos y los que se haga en los presidiarios, que tienen fondo especial señalado por la ley. Los empleados que están encargados de llevar la cuenta de los gastos que hagan en el camino de Quindío, abrirán en él libro respectivo la de raciones y vestido de los concertados
Art. 9º Los Gobernadores del Cauca y Mariquita dictarán las órdenes convenientes para que sean concertados los vagos que haya en la respectiva provincia, conforme a las disposiciones que quedan establecidas.
Dado en Bogotá, a 31 de marzo de 1843.
PEDRO A. HERRAN.
El Secretario del interior y Relaciones Exteriores.
Mariano Ospina.

sábado, 28 de julio de 2018

ALEGORIAS DEL IX FESTIVAL CAMINO DEL QUINDIO 2018


CAMINO DEL QUINDIO

Principio de la identidad Quindiana.

Origen: Prehispánico-
Apertura: En 1553: Melchor de Valdés.
La Ley 27, de mayo 26 de 1880, declara al camino del Quindío como vía nacional.
Ubicación: Centro occidente del territorio colombiano, en las vertientes oriental y occidental de la cordillera Central.





El Festival Camino del Quindío, es un evento que rem evoca la historia nacional colombiana que cruzó por este importante Camino y que ha dejado huellas que hoy estamos recreando para Salvaguardar el Patrimonio del PCC.

Evento que se ha venido posicionando como el más sobresaliente del occidente colombiano. En este, las fuerzas vivas del municipio se congregan para celebrar sucesos del Camino.

Las alegorías que componen esta linda celebración, FESTIVAL CAMINO DEL QUINDÍO, son:

ü  Festivalito Camino del Quindío.


ü  Alegoriza prehispánica. (Tesoro Quimbaya, Guaquería, Traición).


ü  Descubrimiento, conquista y sometimiento, Esclavitud de los negros.

ü  Don Quijote y Sancho Panza. Siempre presentes en la historia y en las letras.


ü  La Colonia.


ü  Viajeros Ilustres.


ü  Independencia.


ü  Paisaje Cultural Cafetero.


ü  La Cestería. Filandia, Un Tejido Único.


ü  Arrieros, mulas y enjalmas.


ü  El Yipao.


ü  Desfile Bicicletas Antiguas.

FESTIVALITO CAMINO DEL QUINDÍO: Los niños se empoderan de la historia y cultura.  Es el relevo generacional de la manifestación cultural del FESTIVAL CAMINO DEL QUINDIO, para que perdure en la memoria colectiva.
ALEGORÍA: PERÍODO PREHISPÁNICO (Tesoro Quimbaya, Guaquería y traición) El Tesoro Quimbaya hallado en Filandia, paraje de la Soledad en 1891, que un año después  viajo a España con destino del IV centenario del descubrimiento de América.
Consta de 123 piezas de carácter ceremonial, forjadas en oro puro: estatuillas, poporos, alfileres, recipientes, silbatos, cascos, cuencos, narigueras, orejeras, collares, pasadores, dijes, pendientes y cascabeles.
ALEGORIA DESCRUBRIMIENTO Y CONQUISTA: el periodo comprendido en el periodo histórico comprendido entre los años de 1492 a1550. Alegoría referida con la llegada de los conquistadores y su accionar en el uso de las rutas indígenas en la penetración conquistadora a todo el territorio de la hoya del Quindío. La alegoría que representa los episodios de la conquista y sometimiento de los aborígenes que ocupaban el territorio  y el impacto a la llegada de los conquistadores.
ALEGORÍA DE LA ÉPOCA DE LA COLONIA: REVIVIR LA HISTORIA ES VALORAR LA GRANDEZA DE NUESTRA GENTE. (1550 d.C. hasta 1810 d.C). Se caracteriza la extinción y dispersión de los indígenas; la Ilustración, la Expedición Botánica; viajeros ilustres que trasegaron y describieron la biodiversidad del camino.
ALEGORÍA DE LA ÉPOCA DE LA INDEPENDENCIA: Se crea una iconografía y escenografía  relacionada con la gesta de la independencia, especialmente lo relacionado con el uso del camino en la campaña del sur y el paso del libertador  por el camino.
ALEGORÍA DE LA ÉPOCA REPUBLICANA: Se escenifica las colonizaciones concurridas por el camino. Formas de transporte, cargas (turegas, rastras barbacoas parihuelas, leña, café. Coroteo, etc.) uso de semovientes (cargueros humanos, mulas y bueyes.
ALEGORIA DEL PAISAJE CULTURAL CAFETERO: El café ha consolidado tradiciones y manifestaciones culturales y sociales que son orgullo regional y nacional, transmitidas de generación en generación. (mitos o leyendas, saberes culinarios, fiestas tradicionales, sitios tradicionales, artesanías, vestuario típico, literatura, música, pintura y fotografía, entre otras. 
Esta escenificación difunde, promociona y pone en valor la cultura cafetera, el proceso del café, sus organizaciones sociales, costumbres y manifestaciones culturales, dado que Filandia  hace parte del paisaje Cultual Cafetero.
LA CESTERÍA, PATRIMONIO CULTURAL DE FILANDIA, UN TEJIDO ÚNICO: ARTE CREADO DESDE LA NATURALEZA,  PATRIMONIO CULTURAL DE FILANDIA. TRADICION QUE SE RESISTE A DESAPARECER.
Por el camino del Quindío, colonos como Juan Gregorio Marín Murillo, Juan Gregorio Marín Murillo, tradicionalmente beneficiaron las fibras naturales, tales como: CESTILLO, TRIPA DE PERRO, CUCHAROS y CHUSCOS, de las que todavía se fabrican los artesanales canastos cafeteros y artesianas.



martes, 24 de julio de 2018

ARRIERIA POR EL CAMINO DEL QUINDIO


ARRIERIA POR EL CAMINO DEL QUINDIO


Arriería: medio de transporte de personas, mercancías o simplemente de corotos cuando los arrieros emigraban a las tierras de colonización.

Arriero es una persona que trabaja arriando mulas, caballos, burros y bueyes, siempre caminando a pie en medio de las cabalgaduras.
El término arriero proviene de la palabra española arrear, que significa estimular a las bestias para que marcharan por trochas y caminos.
La Arriería hace parte del patrimonio e identidad de Filandia, como el tesoro Quimbaya, el camino del Quindío, la palma de cera, la arquitectura, el canasto, el café, el escudo y la bandera.
Por el CAMINO DEL QUINDÍO, empieza la formación de nuestro ancestro Quindiano, el territorio delimitado por él, fue objeto de colonización por diferentes empresas propuestas para la reconstrucción y sostenimiento de la vía.
El comercio, a través de la arriería, fue hasta los primeros lustros del siglo XX, la principal actividad, oficio que se convirtió en una de las profesiones más lucrativas y notables a lo largo y ancho del país en esa época.

Aparejados de sombrero de "jipijapa" (paja), o de fieltro, según el clima, raboegallo, camisa y  pantalón de dril, mulera, poncho, ruana, tapapinche o paruma (confeccionada con tela de lona rectangular, generalmente de color blanco y con ribetes negros lineales en cuero, y flecos), carriel, cinturón arriero, machete o peinilla, zurriago y alpargatas de cabuya, a pie,  animando sus mulas y bueyes, cargados de herramientas y avíos, cobijas, esteras y acompañados de sus mujeres, niños, provisiones, animales domésticos; marcharon a tierras desconocidas, establecieron rancherías,  tambos, fondas y fundaron pueblos en la “Hoya del Quindío”.
Trajinaron por trochas y caminos, llenos de “tragadales”, delimitados por enmarañadas selvas, atestadas de animales feroces, mansos o traviesos, donde no faltaban las leyendas y relatos fantasmales. Rudos arrieros, que al posar e los tambos, en noches de luna llena, rasgaban sus tiples para convocar a sus enamoradas a un rato de alegría, libado “tapetusa” de contrabando, producido en alambiques ocultos en los matorrales.
Las vías carreteables de hoy, se calcaron  de los caminos de antaño, que otrora fueran transitados por recuas de bueyes, mulas y caballos, que cruzaron valles, vadearon ríos, rodearon nevados e interminables recodos polvorientos en verano e intransitables por el lodo y la lluvia, durante el invierno.
Estos  son los héroes colonizadores que  sostuvieron la economía del territorio Quindiano, en las épocas comprendidas entre el siglo XX, y aún en la actualidad (siglo XXI).  Hoy con orgullo, forman parte del Paisaje Cultural Cafetero.


Alvaro Hernando Camarog Bonilla.
Vigia del Parimonio.

domingo, 8 de julio de 2018

EL PALACIO DE BARBAS, DESTINO NATURAL DONDE SU BIODIVERSIDAD SE CONJUGA CON LOS SONIDOS DE LA VIDA.


EL PALACIO DE BARBAS, DESTINO NATURAL DONDE SU BIODIVERSIDAD SE CONJUGA CON LOS SONIDOS DE LA VIDA.



“La vida se hace de momentos, ya lo sabes, y cuando hoy los míos se cruzaron un instante con los ojos de aquel hermoso y salvaje animal, pleno de libertad, también en ese momento comprendí que hoy fue uno de aquellos instantes que no voy a olvidar”.



El Palacio del Barbas, hermoso y mágico lugar, de tesoros indescriptibles, donde se trasmite el gusto por lo simple lo real y natural, lo que lo hace un tesoro único. Agraciado y lindo espacio, donde se descubre la fuerza, tranquilidad, vibración y la belleza de la naturaleza.

Fantástica caminata por frondosa selva frondosa, acompasada de los sonidos de la naturaleza y el juguetón correr del agua de la quebrada y la cascada, y el increíble rugido de monos que nos miran curiosos desde el verde tapiz de la selva.



Increíble y maravillo recorrido, donde se puede ver los monos y escuchar sus aullidos, disfrutar de la espectaculares cascadas, sentir la encantamiento de la selva, respirar aire puro, y henchir el alma con tan bella experiencia.

Momentos de éxtasis, que junto a los anfitriones: don Álvaro, doña Marina, doña Rosaba y Alejandro; sean dignos de un nuevo libro, en el que se inscribe sabiduría y atesoramiento de la memoria ancestral. Personajes que trabajan en armonía  con la madre naturaleza, y así, brindar una experiencia increíble, única e inolvidable de conocer el cañón del río Barbas en su estado natural 



Experiencia única en la selva Húmeda Andina Con gente amable y amorosa y con respeto por la naturaleza y amor en sus labores. Árboles milenarios, senderos adornados con preciosos festones de musgos de múltiples formas y colores, del aroma inconfundible que esparce aromas inconfundibles del musgo, lianas, hongos y el follaje y plantas ancestrales.



Es el segundo lugar más lluvioso de Colombia, donde se descubren la abundancia de aves de múltiples variedades de bellos y coloridos plumajes; plantas, mariposas, y del gran mono aullador.

Sin duda un sitio que hay que ver sin falta Una reserva preciosa llena de vegetación salvaje, una verdadera sensación de pasear por la selva.

Una visita obligada si se visita Filandia.