POBLACIONES, RÍOS, MONTES DE LA PROVINCIA DE POPAYÁN.
“QUINDIÓ, Montañas ásperas y de mucha altura en la Provincia y Gobierno de
DESCUBRIMIENTO
DE LA PROVINCIA QUIMBAYA Y LA FUNDACIÓN DE CARTAGO.
La historia de la
provincia Quimbaya es un relato fascinante y complejo, intrínsecamente ligado a
la llegada de los conquistadores españoles. Bajo el estandarte de la búsqueda
incesante de oro y la ambición desmedida, figuras como Jorge Robledo irrumpieron
en estas tierras en 1540. Este capítulo colonial no solo narra la subyugación y
la feroz resistencia de los pueblos indígenas, sino también las intrincadas
alianzas y las cruentas guerras que modelaron un territorio rico en recursos y
cultura. Desde el desafiante cruce del río Cauca hasta la fundación de ciudades
como Cartago y Santafé de Antioquia, la crónica de la conquista de la provincia
Quimbaya es un testimonio indeleble de violencia, determinación y el profundo
legado que transformó para siempre estas tierras y sus gentes.
Tras pacificar Pozo y
Paucura (donde también hubo conflictos y actos de barbarie caníbal por parte de
los Paucures), Robledo se dirigió hacia la provincia de Arma, famosa por sus
riquezas auríferas y sus "Armados" —guerreros que se protegían con
láminas de oro batido. A pesar de la fama de los españoles y el terror que
inspiraban, los habitantes de Arma resistieron, aunque finalmente fueron
dispersados, dejando a su paso una gran cantidad de oro.
Finalmente, Jorge Robledo
llegó a la anhelada provincia de Quimbaya, situada entre los ríos Otún y
Quindío, y entre las ciudades de Ibagué y Anserma. Esta tierra montañosa,
abundante en guaduas, de clima templado y con un volcán activo, prometía
grandes riquezas. Los Quimbayas, gente de buen parecer, no practicaban el
canibalismo salvo en grandes fiestas, y eran hábiles orfebres. Robledo, con su
gente inicialmente renuente debido a la apariencia inhóspita de la provincia,
insistió en su exploración. El Capitán Suer de Nava, enviado para reconocer el
terreno, regresó con la confirmación de la riqueza del lugar, especialmente en
oro.
Así, la gente de Robledo
decidió fundar una villa en la parte llana entre los ríos Otún y Quindío, a la
que llamaron Cartago, en memoria de los "cartagineses" (como se
autodenominaban los pobladores que habían subido desde Cartagena). Pedro López
Patiño y Martín de Arriaga fueron sus primeros alcaldes.
ROBLEDO
PROSIGUE NUEVAS EXPLORACIONES Y FUNDACIONES.
ras fundar Cartago,
continuó sus exploraciones, volviendo a cruzar el Cauca. En sus incursiones, se
encontró con diversas poblaciones indígenas, algunas amistosas y otras
hostiles, que le ofrecían desde humildes presentes hasta advertencias de
canibalismo. Enfrentó territorios despoblados, pueblos levantados en armas y la
constante amenaza de emboscadas. En una ocasión, el Capitán Vallejo y su grupo
tuvieron un encuentro aterrador con indios que llevaban cuerdas, piedras y
ollas, declarando que las cuerdas eran para atar a los españoles, las piedras
para despedazarlos y las ollas para cocinarlos.
Robledo también se
aventuró en el valle de Aburrá (actualmente el Valle de San Bartolomé para los
españoles), conocido por la riqueza de sus sepulcros. La provincia de Ebéjico
fue otro de sus destinos, donde la resistencia indígena fue notable. Pedro de
Barros, con su caballo adornado con cascabeles y un alano (perro de presa),
logró sembrar el terror entre los guerreros, un acto que demostraba la
efectividad de las tácticas españolas.
Tras innumerables
desafíos, incluyendo el hambre, la falta de herrajes (que resolvieron
fabricando fuelles con borceguíes y forjando metal con ingenio) y la
persistente resistencia indígena, Robledo finalmente logró su objetivo. En la
loma de la Cruz, su gente, agotada por las continuas guerras y trabajos,
accedió a su propuesta de establecer una ciudad.
Fue así como se fundó Santafé
de Antioquia, tomando posesión en nombre del Rey y del Adelantado Sebastián de
Benalcázar. La pacificación de la provincia fue un proceso brutal: el Capitán
Pimentel, con la ayuda de perros, castigó a los de Péqui, mientras que el
Capitán Vallejo asaltó el pueblo de Las Guamas, matando a su cacique Zuburruco
y obteniendo un gran botín de oro y ropa. Finalmente, tras negociaciones y la
liberación de prisioneros, la provincia se pacificó, sellándose con una misa
solemne de agradecimiento.
Esta etapa de la
conquista, marcó la codicia y deseo de conquista de Robledo, la resistencia
indígena y la violencia inherente a la bárbara incursión, dejó una huella
indeleble en la historia de lo que hoy conocemos como la Provincia de Quimbaya.
CONQUISTADORES,
TERRITORIOS Y DESAFÍOS EN LA CONQUISTA DE LA PROVINCIA QUIMBAYA.
Jorge Robledo, lideró una
expedición marcada por la ambición, la estrategia y el constante enfrentamiento
con las poblaciones indígenas. Su principal objetivo era el descubrimiento de
nuevas tierras, búsqueda de oro, y la fundación de asentamientos para la Corona
española.
CONQUISTADORES
DE PROVINCIA QUIMBAYA,
Jorge Robledo: comandante
principal de la expedición conquistadora, descrito como un capitán dedicado a
la actividad de conquistas, con un halo de violencia y ambición que lo llevaba
a explorar sin descanso.
Capitán Ruy Venegas: Quedó
a cargo de la villa de Anserma.
Maese de Campo Hernán
Rodríguez de Sousa: Figura clave en la organización militar y en la dirección
de algunas operaciones.
Capitán Álvaro de Mendoza:
Alférez general desde su salida de Cartago, participó en combates y
reconocimientos.
Capitán Juan Vallejo: Regidor
en Santafé de Antioquia, dirigió enfrentamientos y exploraciones.
Capitán Antonio Pimentel:
Participó en batallas y fue nombrado Regidor en Santafé de Antioquia.
Capitán Suer de Nava:
Realizó importantes reconocimientos y descubrimientos de oro, quedó a cargo de
Cartago, y lideró tropas en la batalla de Ebéjico.
Gerónimo Luis Tejelo:
Capitán que exploró la cordillera de las sierras nevadas y descubrió el Valle
de Aburrá.
Juan de Frades: Realizó
descubrimientos del río Cauca y exploraciones de camino.
Pedro de Barros:
Protagonizó un incidente clave en Hebéjico, usando un caballo con cascabeles y
un alano para amedrentar a los indios.
Pedro de Matamoros:
Enviado para aprisionar a contrarios y buscar la paz.
Juan de Torres: Soldado
valiente que murió defendiendo a un compañero en un puente de bejucos.
Otros soldados
mencionados: Pedro de Cieza de León (cronista), Alonso de Villacreces, Berrobi
y Santiago (veteranos de Darién), Diego de Mendoza, Francisco de Avendaño,
Martín de Arriaga, Giraldo Gil, Pedro de Velasco, Francisco Pérez Zambrana,
Pedro López Patiño, Pedro de Bárrios, Juan Rubio, Alonso de Hóyos, Pedro Cobo,
Pedro Solano de Quiñones, Antonio Redondo, Marcos Márquez, Francisco de Frías
(capellán del ejército), Juan del Busto.
RECORRIDOS
DE CONQUISTA Y PUEBLOS INDÍGENAS ENCONTRADOS.
Anserma: Punto de partida
de Robledo, donde dejó al Capitán Ruy Venegas.
Río Cauca (Paso de Irra):
Lugar donde Robledo y su gente realizaron un ingenioso y peligroso cruce.
Provincia de Picara:
Robledo pasó por esta provincia para recoger tributos, y posteriormente recibió
la respuesta de Benalcázar allí.
Paucura: Desde aquí se
enviaron capitanes a Cartago. Es un punto clave en la ruta.
Sierra Nevada: Cruce
difícil para llegar al valle de Arbi.
Valle de Arbi: Valle
famoso y rico, cuyo camino era buscado por la expedición.
Provincia de Arma: Robledo
costeó hasta aquí. Encontró caciques que le entregaron ofrendas de oro, pero
también resistencia y conflictos, incluyendo la pérdida de caballos y ataques a
"indios vivanderos".
Pueblo de la Pascua y
Pueblo Blanco: Lugares por donde pasó Robledo después de Arma, donde sometido a
sus moradores.
Zemifára: Provincia que
Robledo encontró en guerra, pero que logró pacificar. Ahí tomó oro y
prisioneros.
Pueblo de las Peras:
Vecinos en guerra, el Capitán Álvaro de Mendoza luchó contra ellos.
Pueblo de la Sal: Nombrado
así por la sal labrada en pilones encontrada. Aquí Tejelo partió a explorar.
Valle de Aburrá (Valle de
San Bartolomé): Descubierto por Gerónimo Luis Tejelo, descrito como un país
angosto pero bueno, rico en sepulcros y abundancia de recursos. Robledo lo
desamparó el 24 de agosto.
Río Cauca: Robledo lo
alcanzó nuevamente tras salir de Aburrá, encontrando pueblos con pilones de sal
y ropa de algodón.
Valle de Curumé: Robledo
salió de este valle, dejando a Álvaro de Mendoza.
Provincia de Ebéjico:
Robledo llegó a esta provincia, donde los naturales habían huido. Aquí se libró
una importante batalla y finalmente se fundó Santafé de Antioquia.
Loma de la Cruz: Sitio
donde el ejército español estuvo cercado por los indígenas.
Valle de Penco: Robledo
entró en este valle, hallándolo despoblado.
Purruto y Guaramí:
Provincias que Robledo pasó a descubrir desde Penco.
Valle de Péqui y Pueblo de
las Guamas:r4 Enfrentamientos posteriores a la fundación de Santafé de
Antioquia.
ATAQUES Y
ENFRENTAMIENTOS.
Ataques en la Sierra Nevada:
Un cabo con 40 infantes y caballos encontró una aldea, la sorprendió al
amanecer y tomó prisioneros, pero tuvo que retirarse por la embestida de
numerosos flecheros indígenas.
Enfrentamiento en el
Pueblo de las Peras: El Capitán Álvaro de Mendoza, con infantes (sin caballos
por lo escarpado del terreno), saqueó el lugar. Al regreso, se encontraron con
cuatro mil indígenas que se entregaron a la paz tras un encuentro tenso,
revelando que sus armas estaban destinadas a atar, despedazar y cocer a los
españoles.
Batalla en el Valle de
Aburrá: Mil indios sorprendieron a Gerónimo Luis Tejelo al romper el alba. Los
indios, asombrados por el aspecto y la valentía de los españoles, huyeron
inicialmente, pero regresaron reforzados con dardos, hondas, flechas, peleando
con admirable tesón durante hora y media antes de ser maltratados y
escarmentados.
Enfrentamiento en los
puentes de bejucos: Un grupo español, buscando una ruta, se enfrentó a indios
en bohíos. Posteriormente, en un puente estrecho, fueron atacados. Juan de
Torres murió valientemente al intentar salvar a un compañero, y varios
españoles resultaron heridos.
Batalla en el Valle de
Curumé: Álvaro de Mendoza y su gente, buscando víveres, se enfrentaron a un
poderoso escuadrón indígena. Los ballesteros españoles causaron gran destrozo,
haciendo retroceder a los indios que, asombrados por las armas, huían incluso
al ver espadas.
Batalla en Ebéjico:
Robledo encontró la provincia en armas. Pedro de Barros, usando un caballo con
cascabeles y un alano (un tipo de perro de presa), logró dispersar y atemorizar
a un escuadrón de hasta cuatro mil "Gandules" que esperaban en el
valle de Arbi y en las cumbres. Un indio fue despedazado por el perro.
Asedio en la Loma de la
Cruz: Robledo y su gente estuvieron cercados tres días por el enemigo, que les
había tomado los pasos. Tuvieron que retirarse de noche, siendo la sorpresa de
su aparición en la cumbre suficiente para que dos mil guardias indígenas
huyeran.
Batalla en Ebéjico
(segundo enfrentamiento): Robledo, al regresar de sus descubrimientos, encontró
Hebéjico en armas. Fortificándose, mandó a los Capitanes Vallejo y Pimentel
atacar al día siguiente, causando muchas bajas entre los indígenas sin pérdidas
para los españoles.
Castigo en el Valle de
Péqui: El Capitán Pimentel, usando "la ferocidad de los perros",
sometió a los indios de Péqui, que no volvieron a intentar alteraciones.
Asalto al Pueblo de las
Guamas: El Capitán Vallejo, con treinta infantes, asaltó el pueblo al amanecer,
luchando a la luz de hachones de paja. Mataron al cacique Zuburruco y
capturaron oro, ropa de algodón y prisioneros, aunque tuvieron que retirarse
por refuerzos indígenas.
OTROS
ACONTECIMIENTOS PROPIOS DE LA CONQUISTA.
Búsqueda del Valle de
Arbi: Un objetivo constante en las exploraciones de Robledo, motivado por las
noticias de su riqueza.
La construcción de balsas
de guadua: guaduas ligadas para cruzar el Cauca, así como la fabricación de
fuelles para forjar herrajes.
Los Caciques indígenas
entregaban oro a los españoles como señal de paz o tributo.
Canibalismo indígena: Los
indios de Arma, al hacer presa de indios al servicio de los españoles, los
comieron. También se menciona que los indígenas del Pueblo de las Peras tenían
la intención de cocinar a los españoles.
Suicidios indígenas: En el
Valle de Aburrá, algunos naturales se ahorcaron con sus propias mantas por
espanto al ver a los españoles, considerando sus gestos, barbas y atuendos obra
del demonio.
Resistencia y desafíos: La
constante dificultad del terreno (sierras frías, ríos profundos, sendas
estrechas), la escasez de herrajes para los caballos y la necesidad de víveres.
Piedad de Robledo: Se
menciona su piedad al mandar decir misas por los soldados muertos y su temor a
Dios.
Milagrosa supervivencia:
La historia del español que se salvó en el primer puente, cayendo por una peña
e invocando a la Virgen de Guadalupe, encontrando sustento milagrosamente.
Fundación de Santafé de
Antioquia: Tras la unión de las tropas en Hebéjico, Robledo propuso establecer
una ciudad debido al cansancio de su gente, lo que llevó a la fundación de esta
villa en nombre del Rey y Sebastián de Benalcázar, con sus primeros regidores y
alcaldes.
Motivos de la hostilidad
indígena: Robledo explicaba a los indígenas que la guerra era causada por su
negativa a la paz, aunque los indios de las Guamas indicaron que sus caciques
no querían la paz, a diferencia de la gente común.Popayán y
Nuevo Reyno de Granada, se pasan para ir a Anserma y otros lugares, pero el
camino es impracticable en el invierno, y aún en el verano es molesto y
peligroso así por el sumo frio como por los peligros y malos pasos.
QUINCHIAS, Nación bárbara y numerosa de indios de la jurisdicción de Anserma del Nuevo Reyno de Granada, la descubrió Juan Vadillo el año de 1537, eran Caribes o comedores de carne humana, hoy han quedado muy pocos, y viven retirados en los montes.”
Fuente: Diccionario Geogrfico-HIstórico de las indias occidentales o América. Tomo IV. Madrid: en la imprenta de Manuel González. año de 1785. pág.359
LA PROVINCIA DE QUIMBAYA
LA NUEVA
CARTAGO.
A
fines del siglo XVII, el 21 de abril de 1691, Cartago es trasladada al lugar
donde se encuentra en la actualidad por los continuos ataques de los Pijaos, Cartago
fue reubicada sobre las márgenes del rio llamado de la Vieja, cerca de su
confluencia con el de Cauca. Limitando al occidente con Anserma, Toro y provincias
del Chocó; y al sur Buga, Cali y Popayán; y al oriente, las montañas de Quindiù.
Para
la época, ya habían establecidas muchas haciendas y hatos ganaderos, además, cultivos
con que se abastecían las Provincias del Chocó. Se podía ir a pie desde Caracas
hasta Cartago, y a las Provincias del Chocó y Antioquia; lo que constituía a esta
a Cartago cómo el corazón y cruce de caminos del Nuevo Reino de Granada.
La
Villa de Robledo, es denominada la ciudad del: "Sol más alegre de
Colombia". Con un clima totalmente seco, cubierto por un cielo
permanentemente azul y luminoso, se recrea a orillas del Río La Vieja.
Puerta
de entrada al fértil Valle del Cauca, instalada sobre una planicie a 917 metros
de altura sobre el nivel del mar, mantiene una temperatura promedio de 26
grados Centígrados. Limita al norte con el departamento de Risaralda; al
oriente con Ulloa, Alcalá y el departamento del Quindío; al sur con Obando y al
occidente con Toro y Ansermanuevo.
La
mayor parte del territorio es plano o ligeramente ondulado y corresponden al
fértil valle del río Cauca. Hacia el oriente se presentan algunos cerros de
escasa elevación, entre las que se destacan el cerro Canalete, Cerro Gordo y
las cuchillas Coloradas y Crestagallo.
Sus
tierras están regadas por los ríos Cauca y de La Vieja, además de varias
corrientes menores. Al Suroeste de la ciudad y en las proximidades del río
Cauca se encuentra una extensa zona cenagosa.
Hacen parte del municipio los corregimientos del Cauca, Coloradas, La Grecia, Modín, Piedra de Moler, Puerto Valle, San Jerónimo, Santa Ana y Zaragoza y la Inspección de policía de Campoalegre.
HISTÓRICA VARIEDAD
DE FLORA Y FAUNA.
Su
territorio variado y abundante en flora y fauna, descrito en aves, exóticas de bellos
y coloridos plumajes, como paujiles, garzas, loros, toches, cardenales, picaflores
o tominejos, toches, gorriones, cucaracheros, azulejos, chicados, Pavas, guacharacas,
Patos, Zarcetas, Perdices y Choros Ruiseñores y otros más, que, con su melódico
y sonoro canto, alegraban y armonizaban el paisaje. En los montes, pululaban de
mamíferos de varios tamaños y colores, como tigres, dantas, osos, saínos o jabalíes,
también llamados lanchos (marranos de monte que tenían el ombligo en el
espinazo), nutrias, guaguas, concejos, venados tatabros, micos y Guardatinajos
(armadillos). En ciénagas no falta los peces como los patalós o jetudos, bagres,
sardinetas.
Se
cultivaba granos, hortalizas y Legumbres. Se cosecha caña de azúcar, maíz,
frijol, arracachas, habichuelas, pimentones, ajíes o chiles, arroz, tabaco, cacao y café, todo de muy buena calidad.
En
su selva abundaban excelentes maderas, como guayacanes, dindes, nogales, caobas,
granadillos, ébanos, cedros negro y rosado, árboles de brasil, brasiletes, ciprés,
tachos y otros medicinales y aromáticos, como el drago del que se destila una
resina, denominada sangre de drago, y se usaba para fortificar la dentadura; el
Palo, de Cruz, que por donde quiera que se corta la forma perfecta del signo de
la cruz; y el caucho al que extraían su látex para confeccionar encerados o hules.
Otros que servían de purgantes, como el pilón o avilla, y el aceite de María y
caraña. Abundaban plantas de algodón y magueyes y Frutales, como: guayabas,
nisperos, chirimoyas, anones y zapotes; unas particulares ciruelas, tamarindos,
sandias melones, papayas, guanábanas, (cabezas de negro), granadas, badeas, granadillas,
pitayas, guamas, pacaes o paternas o cojinicuiles, naranjas, limas, limones
dulces y ácidos, madroños y caimitos. En Quindiù hay el Chontaduro o Pigibaye,
nueces, Castañas, corozos o mararayes (de éstos se hace una Manteca muy sabrosa),
conocida con el nombre de Mantequilla de Corozo.
Raíces
alimenticias, como la yuca, ñame, arracacha, achiras y rascaderas, papas,
batatas o camotes, y sobre todo la variedad, abundancia de Plátano que se comía
crudo, cocido, asado, frito y acompañado de guisos; del maíz blanco y amarillo
se hacía tortillas o Arepas, y bizcochos, hay de varios tamaños y calidades; en
los viajes los indígenas se alimentaban de harina de maíz, que mezclaban con
agua con sal o dulce.
Plantas
y hierbas medicinales, flores de hermosa vista y fragancia. Los girasoles,
mosquetas, claveles, mamancayos, azucenas, jazmines, y rosas. En Quindiù son
silvestres muchas yerbas aromáticas, como el orégano, poleo y la yerbabuena,
tan alta que cubre a un hombre puesto a Caballo. Es tan fecunda esta Montaña,
tan sano su temperamento, excelente su clima, y las aguas tan delgadas,
cristalinas y sabrosas, que muchos enfermos deplorados con solo transitar por
ella han recobrado salud. Minas de Oro, de Azufre, bermellón y plomo. Es muy
digna de que la recorra y observe un Naturalista y Botánico, que sacaría un
Tesoro en los Reinos Vegetal y Mineral: yo la he pasa
do
siete veces, y famosa siempre Quina o Quinaquina, el azafrán y la
zarzaparrilla, la vainilla, y copiosas Salinas.
Por:
Álvaro Hernando Camargo Bonilla.
Fuente; Campo y Rivas, Manuel. compendio Histórico e y de la fundación,
progresos, y estado
actual a de la ciudad de Cartago en la Provincia de Popayán en el Nuevo Reyno
de Granada de la América meridional.




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