jueves, 2 de julio de 2020


PECADOS CAPITALES EN TIEMPOS DE PANDEMIA.



El confinamiento obligatorio suscitado por la crisis epidémica, social y económica que estamos viviendo, invita a reflexionar sobre el “moderno” ser humano, consumidor, depredador e indolente ante los procesos naturales, y que ahora encerrado en las cuatro paredes de su morada se rasga las vestiduras inculpando de la situación vivida a todos, menos a él como parte de ese todo.


Hoy es oportuno parodiar y personificar los preceptos de la doctrina del catecismo del padre Astete. Los siete nuevos pecados capitales, derivados del progreso socioeconómico, tecnológico, y ético, que vivimos en la actualidad.

He aquí una analogía moderna de los preceptos (Pecados Capitales) del padre Astete:

La traición: Hoy día lo prometido se defrauda, se incumple, no se procede con la debida fidelidad y confianza, se lastima moral, económica, familiar e incluso socialmente a las personas que nos han dado su amistad, confianza, amor y lealtad.

La indiferencia: El egoísmo solo nos hace ver nuestros propios problemas, y poco nos interesa lo que le ocurre a nuestro prójimo, podríamos decir que la indiferencia es una mezcla de vanidad, egocentrismo, egoísmo, individualismo y cobardía.

La deshonestidad: Se ha perdido el respeto por lo que es correcto o justo. La avidez de poder nos torna ambiciosos, queremos obtener más y más. Situación que nos lleva a la manipulación, el desprecio, la denigración, la mentira, dejando a un lado la moralidad, e incluso llegar a la criminalidad con tal de obtener lo que ambicionamos.

El consumismo: Al querer poseer lo que tiene otro, y deseando impresionar a los demás con nuestra belleza, con nuestra personalidad o con nuestro dinero. Situación que ha llevado a la depredación del medio ambiente, por la demanda desmedida de los recursos naturales

la perversidad: obrar con maldad encontrando placer en ello; en nuestra sociedad, asaltos, violaciones, asesinatos, guerras, racismo, xenofobia y segregación.

Alvaro Hernando Camargo Bonilla.

miércoles, 1 de julio de 2020

Schenck Friedrich Von: RELATOS DEL PASO O CAMINO DEL QUINDIO HACIA BOGOTÁ


VIAJES POR ANTIOQUÍA EN EL AÑO DE 1880.[1]

Schenck, Friedrich, Geógrafo, economista y escritor  Alemán RESEÑA DE SU PASO POR EL CAMINO DEL QUINDIO.


August Friedrich Schenck - Wikipedia, la enciclopedia libre

Schenck Friedrich Von, geógrafo, economista y escritor alemán, seducido por el paisaje y con el objetivo de documentar sobe las minas de oro en el territorio colombiano del siglo XIX, El 22 de noviembre de 1880, viajó a de Medellín a Manizales, transitando el suroeste Antioqueño. En su recorrido hace una descripción del intenso tránsito de cargueros, arrieros, mulas y bueyes, por los caminos atestados de hondos barrizales, despeñaderos y espesa selva.

Referente a la agricultura, destaca el cultivo del maíz como fundamento de la gastronomía antioqueña: “El maíz es el producto más importante de estas montañas. Donde no se da el maíz, tampoco se da el antioqueño. Del maíz preparan su alimentación básica y preferida: la arepa (son panes o ponqués redondos con sal y levadura), preparada de granos de maíz sancochados en un mortero de madera, y la mazamorra (masa de maíz cocida en leche o agua); choclos (mazorcas viches, tostadas), estos últimos son el dessert. Si además tiene su tacita de chocolate con queso, y su plato de fríjoles, más su tasajo o carne picada, que es carne secada en el sol y molida entre piedras, entonces es el hombre más feliz del mundo, sin aspiraciones a otra alimentación”.

Le impresionan las intensas caravanas de cargueros y silleros, oficio ejercido por hombres y mujeres jóvenes, de fuertes y atléticos cuerpos, cuya única fuente de trabajo provenía de cargar tercios, cajas y bultos sobe sus espaldas a través de los caminos por las montañas.

En su tránsito hacia el paso del Quindío, a través de la Cordelera Central hacía Ibagué; describe a Cartago como una población de aproximadamente 3.000 habitantes, lugar donde pernocto 3 días antes de continuar su viaje a Cali.



Desde Humboldt varios viajeros usaban el paso del Quindío para cruzar la cordillera Central. Conocida es la descripción que nos hace Humboldt de espantoso estado en que encontró el camino, el cual se atraviesa a pe o sobre la espalda de unos cargueros. Bajo el presidente Herrán (1841 a 1845) se empezó la construcción de un camino de herradura, y hoy día, durante la época seca, sería posible recorrer todo el camino desde Cartago hasta Ibagué a caballo, si no fuera por la vegetación tan tupida (especialmente en la vertiente oriental de la cordillera) que lo cubre. En tiempos de lluvia se impone hacerlo a pie. Entonces los profundos hoyos que producen las pisadas de los bueyes de carga están llenos de una pegajosa arcilla, y la mula más segura tambalea en las pendientes bajadas. De todos modos, el Quindío es uno de los pasos más difíciles en Colombia.  El viajero está obligado a llevar consigo víveres para varios días, desde Cartago o por lo menos desde Salento.

Ya el viaje en dos días desde Cartago a Salento era sumamente pesado debido a la lluvia continua y a los hondos barrizales.  Desde el ancho río de La Vieja, que cruzamos en una débil canoa cerca de Piedra de Moler, estábamos siempre en el bosque. Solamente pocos ranchos, de aspecto muy pobre, se encuentran aquí; son ellos avanzadas de la colonización antioqueña en esta montaña.  En varios lugares del bosque encontramos tumbas marcadas con rusticas cruces.  El hombre que, lejos de sus semejantes, pasa aquí su vida solitarios cazador, quiere al menos en la muerte estar en unión con otros; por eso desde muchas millas los colonos llevan sus muertos a estos sencillos camposantos en la sombra de la selva. 

Desde el alto del Roble se ve al otro lado de las quebradas Boquía y Quindío, que se unen aquí para formar el río Quindío, el pueblo Salento, una nueva fundación y último puesto de colonización sobre esta vertiente del Quindío. Aquí nos quedamos dos días para conseguir alquilados los bueyes necesarios para la carga, y para dar un descanso a las mulas antes de continuar el difícil viaje. El clima de Salento es suave y sano y las noches son frescas.  El poblado, que se encuentra a dos mil metros sobre el nivel del mar, tiene una iglesia y cerca de 600 habitantes. Ante la llamada cárcel estaban sentados los señores presos, jugando naipe con su guardián y calentándose, bebiendo aguardiente.  En el estrecho valle de la quebrada del Quindío, las parcelas trepan hasta muy arriba, donde el antioqueño cultiva trigo y papa.  Desde la plaza se domina hacia el norte la cordillera hasta muy lejos: El Quindío, el Morrogacho que cae casi verticalmente y el Páramo de Santa Rosa.  El pueblo esta cercado por todas partes de bosques que tienen un raro sombrío provocado por las blanquizcas hojas de los numerosos yarumos.  Más allá se Salento empieza el verdadero camino del Quindío.  La subida es muy pendiente. Ya sobre este lado se ven muchas de las delgadas palmas de cera (Ceroxylon andicola), que forman en la vertiente oriental y especialmente cerca de Tochecito y Cruces verdaderos bosques. La producción de cera ha disminuido considerablemente en comparación con los años pasados, pero desde hace algún tiempo se busca con éxito la cascara de quina en los bosques del Quindío.

El 26 de febrero, cerca de las 11 de la mañana, llegamos al paso del Quindío (3.420 metros). No es de todo exacto denominarlo páramo porque la todavía exuberante vegetación no tiene aquí características de la que presenta El Aguacatal, El Ruiz, El Páramo de Petacas y aun la Cordillera Oriental; sobre todo no puede encontrar una mínima huella de frailejón (Espeletia frailejón o grandiflora). Ahora el camino se puso tan malo y difícil que nos obligó a andar grandes trayectos a pie. Hasta Toche se pasa por una selva cerrada y sin claros, donde solamente encontramos dos ranchos muy pobres (las Cruces) que ofrecen al viajero una posada primitiva.  En la quebrada Tochecito se trabajó antes una mina de oro, que ya hace años está abandonada. Cerca de Toche (2300metros) un pantano muy peligroso ocupa el estrecho valle de la quebrada del mismo nombre, obligando al viajero a montar un trayecto por la misma quebrada. Debido al descuido de los arrieros, algunos de mis animales de carga penetraron al pantano, y con mucho trabajo y pérdida de una hora los sacamos de ahí.  Desde aquí el camino va paralelo con a la quebrada Toche, o también Coello, sobre la vertiente sur de la cordillera que divide las aguas de los ríos Combeima y Coello.  Aquí se encuentra en una altura de 2110 metros la fuente termal de Agua Caliente, que corre hacia el Toche. Aumentan los cultivos y en el bosque ya hay claros más grandes. Una vez más todavía se sube a una considerable altura (2610 metros) para luego bajar ininterrumpidamente hacia el valle del rio Combeima al cual cruza un puente de hierro cerca de Ibagué.

Ibagué (1.300 metros) con ocho o diez mil habitantes, es la ciudad más grande del Estado. Ubicada en una región fértil y cultivada, la ciudad goza de una situación económica acomodada y sólida, y se distingue muy ventajosamente de las ciudades del Cauca por sus casas limpias y sus calles y plazas bien cuidadas.  Aquí se encuentra las escuelas normales del Estado del Tolima para la formación de maestros y maestras, y en ellas trabajan durante algún tiempo muy fructuosamente profesores alemanes.

Pero una posada no tenía Ibagué, y nos costó mucho trabajo encontrar al fin una casa desocupada que nos sirviera como tal. El comercio es de no poca importancia. Las mercancías europeas se traen casi todas de Bogotá, y la importación semanal de paños de algodón y lana se calcula en 1.200 bultos (de 75 kilos). Ibagué también tiene relaciones con Honda.

Después de una permanencia de varios días continuamos nuestro viaje a través del llano monótono y cas sin árboles; en Guatiquí cruzamos el crecido Magdalena y el 2 de marzo llegamos a Bogotá.


[1] Schenck, Friedrich Von. Viajes por Antioquia en el año de 1880.  Banco de la República. Colecciones: Viajes, Albumes y Guías Turísticas. 1953

viernes, 26 de junio de 2020


¿Cuál es la analogía de las expresiones: 
chapola y chapolera?



Las representaciones artísticas, ilustraciones e imaginarios del Paisaje cultural Cafetero, han desarrollado una serie de tópicos que nacen de los imaginarios bucólicos y melifluos de los cultos y eruditos en el tema, y se asumen como ciertos.

El 27 de junio se celebra el día Nacional del Café, como tributo al producto insignia de Colombia. A propósito de la fecha, una temática sobre dos vocablos asumidos como insignes en la cultura cafetera: Chapola y Chapolera.


El diccionario de la real lengua castellana, define el vocablo Chapola, como el nombre femenino de un insecto lepidóptero de cuerpo alargado, con cuatro alas grandes y vistosas, de color verde (grillo o langosta).

En la caficultura el vocablo chapola (semilla germinada), es el nombre que se le da a la plántula que brota del grano fe café, y está listo para su cultivo. Primer paso en el establecimiento del cultivo, actividad que se efectúa en un sitio especial denominado almácigo, Con el termino Chapolera, describen a la campesina que se dedicada a la recolección de café, y que, además, viste de una forma muy autóctona propia de la región.

Cotejando los significados dados a las expresiones referidas, surge la pregunta: ¿Cuál es la analogía de las expresiones: chapola y chapolera en la cultura cafetera?

La dicción chapola lo relacionan con unas mariposas de colores rojo, castaño y azul, que dicen, ronda y adorna los cafetales en tiempos de cosecha. Científicamente no está caracterizada mariposa alguna con ese nombre, por lo que no es más que una idílica e irreal representación. Lo existente y determinado por el léxico, chapola, es el nombre femenino de un grillo o langosta, que nada tiene en común con la mujer que por décadas se ha dedicado a cosechar el grano.


El termino ajustado a la realidad es cosechera. Mujer campesina que abandona las labores domésticas y se desplaza por las distintas zonas cafeteras, en búsqueda de fincas donde recolectar el café. Mujer que rompe las cadenas de la tradición machista, y batalla por la liberación femenina entrando a disputar su sitial en la vida laboral.

Álvaro Hernando Camargo Bonilla.

jueves, 18 de junio de 2020

MICRO HISTORIA  DE FILANDIA

JUNTA MUNICIPAL PARA EL LEVANTAMIENTO DEL CENSO EN  EL DISTRITO FILANDIA
1911



República de Colombia

Departamento de Caldas

Manizales 18 de septiembre de 1911



Personas de la Junta Seccional del Censo

Señores. José… Audifacio Toro, José Ocampo

Tengo el honor de comunicar á Uds., que por resolución de esta fecha este Despacho ha tenido á bien nombrar á Uds. Miembros Principales de la Junta Municipal para el levantamiento del cenco en ese Distrito en cumplimiento de lo dispuesto en el Decreto No. 813 de fecha 2 de septiembre del presente año, que como publicado en el Diario Oficial No. 14390, cuyo texto les encargo estudiar con mucho cuidado.
Ustedes se servirán tomar posesión de su cargo ante el Sr. Alcalde y procederán a llevar su cometido conforme a las orientaciones que este despacho les trasmitirá.
Dios guarde a Uds.
El Presidente de la Junta

Jerónimo  Calle

MICROHISTORIA DE QUIMBAYA.

SOLICITUD DEL TRASLADO DEL CORREGIMIENTO DE PUEBLO RICO, Y CREAR EL CORREGIMIENTO DE ALEJANDRIA, EN LA FRACCIÓN DE LA SOLEDAD.


Alejandría, junio 26 de 1914


Señor presidente del Honorable Concejo Municipal de Filandia
Presente.

Los abajo suscritos, colombianos, mayores de edad, vecinos de este Distrito, á Ud., y al H. Concejo que dignamente preside con todo respeto manifestamos:

Como es sabido ya, hemos proyectado una Población en el punto ó fracción de “La Soledad”, proyecto, que á todas luces tendrá su realización efectiva.

Contamos ya con un edificio, para oficina de Corregiduría, el que, siguiendo el progreso de la Población, llevará en pos su adelanto y perfección.

La necesidad y la conveniencia son ostensibles, saltan a los ojos, ya, porque al afluir pobladores, se necesita una autoridad de mano hábil que los sepa uniformar en sociedad bien organizada, ya, una mano fuerte que sepa controlar el libre empuje en sus direcciones y someterlos a la circunscripción demarcada y reglamentada por la Ley.

En vista de lo expuesto, pedimos al H. Concejo, se digne decretar la creación del Corregimiento, desde ahora que es de conveniencia para el Distrito, crear el Corregimiento que solicitamos, o sea que se traslade el de Pueblo Rico.

Señor presidente.

JOSE IGNACIO GUTIERREZ T., FELIX MEJIA, José E., JESÚS M. HOYOS, JESUS MARIA HERNANDEZ, GONZALO DUQUE, FRANCISCO HERNANDEZ, MANUEL A. VALLEJO, ROMULO VILLEGAS, JESUS S. OSORIO, ANANIAS OCAMPO, MARCO T. RESTREPO, LUIS E. ECHEVERI, JESUS OSSA, MANUEL D. MEZA,  BERNARDINO MEZA, MANUEL A. TORO, MANUEL…; JESUS MARIA RAMIREZ, SAMUEL MONTOYA, PEDRO VALLEJO, PEDRO J. HERNANDEZ, JUAN E. AGUIRRE, MANUEL VARON R., PROSPERO CEBALLOS, ROBERTO GRAJALES,P., ALFREDO ARIAS, FRANCISCO BUITRAGO, RAFAEL ARREDONDO, LORENZO MARIN, MANUEL TULIO MARIN…SIGUEN ALGUNOS NOBMRES, DICILMENTE DELETREADOS EN SU RUBRICA.,


Alvaro Hernando Camargo Bonilla.

Fuente: Archivo histórico de Filandia Quindio


MICRO HISTORIA DE FILANDIA

RELACIONADO CON LA SOLICITUD SOBRE NOMBRAMIENTO DE MEDICO OFICIAL FILANDIA

La acción ciudadana ante la institucionalidad para solicitar la atención en salud de los habitantes de Filandia. Sobresale la fuerza del matriarcado de la época.




Filandia enero 5 de 1912
Señores

Miembros del Honorable Concejo Mpal.

Presente
Los abajo firmadas, vecinas de la Población, al Concejo Mpal. Muy atenta y respetuosamente manifestamos lo siguiente:
La mayoría puede decirse que la totalidad de los vecinos es sumamente pobre, de tal suerte, que, al enfermarse alguna persona, no puede llamar médico. 
En esta población, por su misma pobreza no puede radicarse un médico porque con lo que le gane á las pocas personas pudientes, no alcanza ni aún para su alimentación.
Sabemos que la Asamblea del Departamento, dio la renta llamada de registro como auxilio a los Distritos, para construir Hospital ó para obras de Beneficencia, y en este Distrito, tal renta alcanza una suma de no escasa significación.
Bien sabéis que hoy por hoy, pensar en la construcción de Hospital, es muy dificultoso, y por lo mismo creemos que esa renta debe invertirse en obras de Beneficencia, y ninguna mejor, más oportuna y que redunda en provecho de toda la comunidad, que sostener con ella un medico que esté listo a prestar los auxilios de su profesión en caso necesario, y es éste el objeto que nos mueve á elevar a la Honorable Corporación ésta respetuosa súplica.
Al estudiar y resolver la presente, os pedimos que obréis como Caballeros gratos y cumplidos, que procuréis hacer a un lado todo juicio temerario, y que por Dios no intervenga para nada la Política que todo lo ensucia y apasiona.
Si realmente tenéis interés por la suerte del pueblo que os eligió, esperamos confiadamente no ser desoídos.

De los Señores Concejales:

La comunidad de Betlemitas, Teresa Bedoya, Eufemia Gutiérrez de E., Isabel Gutiérrez de G., Soledad Jaramillo, Isabel G de E., Mercedes Mejía, Josefa Echeverri, Ana R G de Duque, Casimira Gutiérrez,  Elisa Restrepo de L., Lucia Medina, Cupertina Salazar, Ana Joaquina Bermúdez de G., María A. Toro de Duque, Isaura Aria, Virgina Montoya de B., Elvira Vásquez de O., Margarita Franco de C., Efijenia Restrepo., Josefa Corral de B., Rosalía Aguirre de B., Rosa Hurtado de D., Julia Arias, Juliana Martínez, Gregoria Arias, Eva Arias, Justiniana G. de Londoño, María Luisa Hurtado de M., Virginia D. de Duque, Angelina R. de Martínez, Luisa López de A., Carmen Rosa Suarez de M., Francisca Suarez, Clara Rosa Suarez, Josefina Ramírez, Clara Rosa de la Pava, Josefa A de R, Adelina León de A., Filomena G de B., María Rita Tabón, Rosario Ospina, Margarita Narango, Ana Joaquina de G., Lorenza N. de Ramírez, Rosario P. de Toro, Cesarfina T. de M., Margarita V. de Patiño e Hijas, Clotilde P. de Henao, Clementina Duque de G., Rosa Montoya de M., María del Carmen R., Gertrudis Franco, Mercedes Gutiérrez de G., Rosalía Isaza de M., Dolores Restrepo, Filomena Restrepo de R., Tina Duque de S., Benigna Sanz de E., Pastora Erazo, Dolores Posada de A., Dolores Erazo, Isabel Aguirre P., Margarita Franco, Teresa de J Aguirre P., Encarnación Serrano, Dolores Hurtado V., Carmen Parra,  Ramírez Berta de M., Paulina Sierra, María Josefa Pérez, Cecilia Sierra, María Pérez, Tomas Cortez de U., Silveria Ospina de O.,  Bárbara de A., Concepción O. de Naranjo, María Rita Botero, Ana María de S., Filomena Gómez, Juliana Loaiza, Julia de Salazar, María Marín de H., Mercede Idárraga, Mercede López, Isaura Ospina, Clementina Salgado, Ana Rosa Idárraga, Rosario Idárraga, Hersilia Idárraga,  Beatriz Idárraga, Matilde Montoya, Mercedes Gómez, Primitiva Valencia, Ana María Delgado de V., Celina Ginand de M., Lucia Meza de M., Genoveva Martínez de N., Rita Quintero M., Ana Joaquina P. de M., Ana M Serna, Mariana Muriel de M.,  Benilda Idárraga, Margarita F. de Patiño, María Antonia Hernández de B. y Familia,  María

Josefa D. de Martínez, María Ospina de C., Matilde Giraldo, Fulgencia Osorio de O. y Familia, José H López Pbro., Sotera Londoño, Ana rosa Quintero de A., Micaela Ospina, Virgina Dávila e Hijos, Susana Jaramillo, Delfina Cifuentes, Etelvina López, Leonisa López, Pastora G.de Gonzales, Leonor Idárraga,  María del Carmen G., Matilde Montoya, Hermilda M. de Ramírez, Julia M. de Quintero, Pastora Ospina, María Teresa  M. de O.

Hombres que firman el mismo memorial
Heliodoro Martínez P., Toribio Arias M., Elíseo Rengifo, Celso Martínez, Jesús M. González S. ,  Marco T. Aguirre, Julio Cesar González, Eleazar Restrepo, Pompilio Idárraga, Manuel Betancur H., Jesús María Hernández M., Jesús María naranjo, Emilio Ocampo, Enrique Arcilla, Sebastián Betancur, Luis Restrepo S., Florentino Brito, Salvador Betancur, Tobías Franco, Delfín Ramírez, Simón Soto, Ángel María Martínez, Faustino Mesa, Jerónimo Osorio, Jesús María Arcila, Jesús María Serna, Belisario Salazar, Pedro García, Leandro Román, Miguel María Arias, Juan de Dios López, Pedro Pablo Londoño, Anacleto Londoño, Evencio de Jesús Arcila, Juan de Dios Marín, José J. Arias, Pedro P. Buitrago, Juan de Dios Idárraga, Pedro p. Buitrago, Lucio Ospina, Pascual Martínez, Pedro M. Londoño, Andrés A. Salazar, Manuel Moreno, Juan de la Cruz Londoño, Faustino Salazar G., Jesús A. Valencia G., Luis T. Cardona, Sebastián Quintero, Tomas C. Londoño G., Luis María Salazar, Jeremías Serrano, Francisco A. Gómez S., Santiago Echeverri, Rubén González, Jesús At. Peláez, Simeón Rodríguez, Julio Montoya, Alejandrino Marín, José S. Sierra, Juan de D. Montoya R.


MICRO HISTORIA DE FILANDIA

RELACIONADOS CON LA SEGURIDAD EN EL MUNCIPIO DE FILANDIA

El orden público y la seguridad histórica en el Distrito de Filandia.



Filandia enero 12 de 1912

Señor presidente y miembros del Concejo Municipal

Presentes.
Los suscritos mayores de edad y vecinos de este Distrito á Uds. Con todo respeto manifestamos y pedimos.

Hace algún tiempo que diariamente están sucediendo escalamientos y robos en nuestra población, por la mucha facilidad que se les presenta á los que en persecución de lo ajeno andan por todas partes.

Por la razón ya dicha, solicitamos muy encarecidamente á la digna corporación de alguna medida salvadora sobre el particular, destinando si se quiere, el gravamen en que han incurrido las tiendas y depósitos de varios artículos, para atender al pago de los que se encarguen de vigilar los malhechores que nos rodean. Como el mal que anotamos en el presente memorial tiene conocimiento el digno Concejo, creemos no vacile ni ponga inconveniente de ninguna especie para proceder a votar una suma de pesos con la cual se ha de remunerar dichos empleados, y así evitar las intranquilidades y peligros de los intereses de los ciudadanos y vecinos.  En espera de una contestación favorable nos repetimos de la H.C. muy atentos y seguros servidores.

FRANCISCO A HERNANDEZ V. JUAN C BEDOYA, LUIS M SALAZAR, JESÚS MARÍA NARANJO C., JOSE H. DUQUE G., NEPONUCENO MURIEL, JESUS MARIA LONDOÑO, ANTONIO MARIA LOPEZ, JUAN DE JESUS MARIN,MARCELINO ECHEVERRI, PEDRO MARIA LONDOÑO V.,JULIO C LONDOÑO,RAFAEL MURIEL, MARCO A LOPEZ L.,GUERONIMO AGUIRRE, JESUS A OSORIO, FAUSTINO SALAZAR G.