CIRCASIA Y SU ANEXIÓN AL DEPARTAMENTO DE CALDAS: UN RECORRIDO HISTÓRICO POR LA HOYA DEL QUINDÍO.
HISTORIA
DE CIRCASIA.
La
historia de Circasia, un municipio del departamento del Quindío, se teje desde
tiempos inmemoriales, mucho antes de que el invasor ibérico pisara sus tierras.
Es una crónica de colonización, arraigo, y de identidad forjada en la
confluencia de culturas.
LA
HUELLA ABORIGEN.
En la
época precolombina, el territorio que hoy ocupa Circasia fue el hogar de los primitivos
Quimbayas, un grupo indígena que, junto a los Pijaos, dejó una huella indeleble
en la región. Como bien consigna Hilmer Giraldo Giraldo en su libro
"Circasia, Corazón Palpitante del Quindío", las actividades de estos
primeros habitantes trascendieron enormemente, marcando las costumbres y el espíritu
de las generaciones venideras.
De origen
Caribe, de temperamento fuerte y espíritu guerrero, se asentaron en estas
tierras, y aunque escasos, los vestigios de vasijas, husos y hachas de piedra
confirman su presencia. Los Quimbayas, con su habilidad en la orfebrería y su
particular culto a los muertos, construían sus moradas cerca de arroyos, tejían
algodón y moldeaban el oro en intrincadas alhajas. Los Pijaos, por su parte, se
destacaron por sus múcuras y cerámicas, manteniendo puestos de observación en
los árboles para proteger sus cultivos y su vida.
El
trueque era el alma de su comercio, con la sal, el oro, las mantas y las
esmeraldas como monedas de cambio. Su espiritualidad giraba en torno a los
astros, los animales y, de manera peculiar, a la demonolatría, un culto al que
temían y ofrecían ofrendas de coca. Incluso sus trincheras, como las descritas
por Jesús Arango Cano en "Recuerdos de la Guaquería en el Quindío",
hablan de su ingenio para defender su hogar, evidenciando una civilización
organizada y resiliente.
UNA
NUEVA. ERA: LAS COLONIZACIONES.
El siglo
XIX trajo consigo un cambio trascendental: las colonizaciones, en especial la
antioqueña, que Impulsados por la escasez de tierras en su región de origen y
atraídos por la promesa de abundancia de guacas repletas de oro Quimbaya, miles
de campesinos de Sonsón, Abejorral, Rionegro y Fredonia se embarcaron en la
ardua tarea de talar la selva virgen. Ernest Rethlisberger, un suizo que visitó
el Quindío en 1884, los describió como "el perfecto granjero",
incansable en su búsqueda de nuevas tierras, verdaderos "Yankees" de
Colombia. Estas familias numerosas, muchas veces con más de una docena de
hijos, labraron pequeñas parcelas, dedicándose al café, cultivo que pronto se
convertiría en el motor económico de la región.
DE
"LA PLANCHA" A CIRCASIA.
En medio
de este fervor colonizador, el 10 de agosto de 1884, José María Arias, Pablo
Emilio Mora y Rafael Marín fundaron un nuevo asentamiento al que llamaron
"La Plancha". Sin embargo, el nombre no tardaría en cambiar a
Circasia, un guiño exótico a la región del Cáucaso, quizás evocando la belleza
o el espíritu indomable de sus habitantes. Los fundadores cedieron los
terrenos, y el pueblo comenzó a tomar forma.
El
progreso fue constante, y el 1° de enero de 1907, Circasia fue elevada a
Distrito Municipal por decreto del Gobernador del Cauca. Inicialmente parte de
este departamento, no fue sino hasta 1966, con la creación del departamento del
Quindío, que Circasia encontró su hogar definitivo. Don Javier Arias fue el
primer comisario, y el reverendo Padre Ismael Valencia el primer sacerdote,
figuras que marcaron los inicios de su vida institucional y espiritual.
Desde
entonces, Circasia ha florecido, enriquecida por la diversidad cultural y el
legado antioqueño, que se fusionaron para crear una identidad única y vibrante.
La "Tierra de hombres y mujeres libres" se erige hoy como un
testimonio de una rica historia, donde las huellas aborígenes y el espíritu
colonizador se entrelazan, formando un corazón que late fuerte en el Quindío.
FUNDACION
DE CIRCASIA.
Circasia,
fue fundada el 10 de agosto de 1884 por los señores José María Arias, Pablo
Emilio Mora, Rafael Marín, Epitacio Marín, Isidoro Henao, Jesús Henao, Juan
Cardona, Javier Arias y José Peláez, entre otros; la mayoría de estos señores
eran de Antioquia y vivían en Salento.
Su nombre
original fue “'LA PLANCHA”' en el acta de fundación estamparon su firma los
siguientes señores: Modesto y Samuel Buitrago, Diego Gálvez y Benedicto
Cifuentes.
Estaba en
la presidencia el Doctor RAFAEL NUÑEZ; el país tenía el nombre de ESTADOS
UNIDOS DE COLOMBIA y la región pertenecía al Estado Soberano del Cauca tal
como dice la escritura N°. 47protocolizada en el Distrito de Salento, siendo
notario público el señor CESAR MATA, quien a su vez desempeñaba el cargo de
secretario del Cabildo.
Actuaron
como testigos los señores Marco Arias y Mariano Laserna. Rafael Marín e Isidoro
Henao, cedieron a título de venta los terrenos de La Plancha, para que cada uno
de los pobladores fueran aportando hasta completar la suma de unos mil
cuatrocientos pesos de ocho décimos; el propósito más importante era fundar una
población que llevaría el nombre de CIRCASIA.
El nombre
de CIRCASIA, proviene del antiguo nombre de la región situada al Norte del
sistema montañoso del Cáucaso, localizada en el continente asiático entre el
mar Caspio y el mar Negro.
Como
corregimiento, Circasia perteneció en primer lugar a Salento y posteriormente a
Filandia.
Fue elevada
a la categoría de municipio el primero de enero de 1907; según el decreto N°.
1477 de 1906 proferido por el Gobernador del Cauca ordenó su creación y desde
esa fecha comenzó a regir y organizarse en sus funciones.
Aunque el
Departamento de Caldas fue creado en 1905, el territorio del Quindío mantuvo su
vínculo con el extenso Departamento del Cauca. Sin embargo, un cambio
significativo ocurrió con la Ley N° 1 de agosto de 1908, cuando la Asamblea
Nacional Constituyente decidió anexar al Departamento de Caldas los municipios
de Armenia, Calarcá, Filandia y, por supuesto, Circasia.
La ley
2a. del 26 de enero de 1966, crea el Departamento del Quindío e integrado en
ese entonces por los municipios de Armenia, Calarcá, Circasia, Filandia,
Quimbaya, Montenegro, Pijao, Génova, La Tebaida y Salento, con los límites y extensión
territorial igual a los que antes tenían cuando pertenecían a Caldas.
.
La
historia de Circasia, al igual que la de muchas poblaciones de la fértil Hoya
del Quindío, es un relato de colonización, desarrollo y constantes
reconfiguraciones político-administrativas que culminarían con su anexión al
naciente Departamento de Manizales (luego Caldas) a principios del siglo XX.
LOS
PIONEROS Y LA EXPANSIÓN COLONIAL (FINALES DEL SIGLO XIX).
A finales
del siglo XIX, colonizadores de diversas comarcas, huyendo de las reyertas
civiles y buscando nuevas oportunidades, se aventuraron por el Camino del
Quindío. Tras establecerse en Boquía, este flujo migratorio se extendió, dando
origen a poblaciones clave como Salento, Filandia, Circasia, Calarcá, Armenia,
Pijao, Génova y Quimbaya. Un alto porcentaje de estos colonos era de origen
antioqueño, imprimiendo su carácter laborioso y emprendedor en la región. La
belleza y fertilidad de estas tierras, provocaron una "sorprendente
emigración" que en medio siglo vio la fundación y consolidación de estas
prósperas comunidades.
CIRCASIA
NACE Y CRECE: DE CORREGIMIENTO A MUNICIPIO (1883-1906).
El camino
de Circasia como entidad territorial comenzó temprano. En un primer momento, la
Ordenanza del 30 de enero de 1883 la segregó, de los municipios de Cartago y
Salento, respectivamente, para formar parte de la provincia del Quindío. Sin
embargo, su consolidación fue progresiva.
CIRCASIA SE UNIÓ A CALDAS: AÑO 1908.
Fundada
el 7 de agosto de 1884 por los visionarios Pablo Emilio Mora y Rafael Marín,
junto a un grupo de jefes de familia antioqueños –entre ellos los Marín, Duque,
Muñoz, Henao, Hoyos, Buitrago, Cardona y Sánchez–, Circasia se alzaba
majestuosa en una planicie a 1806 metros sobre el nivel del mar. Bañada por
arroyos como Cajones y Tambor, y en el punto donde la cuchilla de San Antonio
daba paso a la vasta Hoya del Quindío, la población de unos 6000 habitantes se
destacaba por su espíritu laborioso y su dedicación a la agricultura y la
ganadería.
El
desarrollo no se detuvo. Gracias al entusiasta presbítero José María Arias,
desde 1902 la población había visto una notable mejora en su infraestructura,
con "magníficos edificios de dos pisos, de agradable aspecto y sólida
construcción". El suelo, fértil, ofrecía ricas y variadas producciones, y
sus bosques eran una fuente inagotable de maderas. Incluso, el cultivo del
caucho blanco (Lauranthus perifolius) encontraba aquí un clima especial.
La
Ordenanza 31 del 26 de julio de 1894 de la Asamblea Departamental del Cauca,
que creó el Distrito de Filandia, compuesto por el corregimiento del mismo
nombre como cabecera y el de Circasia, segregándolos de Salento y Cartago. Esto
sentó una primera base administrativa más definida.
Finalmente,
Circasia fue elevada a la categoría de municipio por medio del Decreto 1477 del
8 de diciembre de 1906. Este decreto, firmado por el presidente Rafael Reyes,
atendió el clamor de los vecinos de los corregimientos de Circasia y
Montenegro, quienes solicitaron su segregación del Municipio de Filandia. La
solicitud se basó en el cumplimiento de los requisitos legales, como una
población superior a tres mil habitantes y la existencia de recursos humanos y
físicos para la administración municipal. Así, a partir del 1° de enero de
1907, Circasia se instituyó como municipio, abarcando los territorios de Circasia
y Montenegro, y adscrito a la Provincia del Quindío del Departamento del Cauca.
CIRCASIA ES
ANEXADA AL DEPARTAMENTO DE MANIZALES, LUEGO CALDAS EN 1908.
El
panorama político-administrativo de Colombia experimentó una importante
reorganización durante el quinquenio del General Rafael Reyes. La Ley 1ª de
1908 sobre división territorial fue el marco que propició la creación y
redefinición de departamentos. Inicialmente, el Departamento de Manizales se
había formado con las Provincias de Aránzazu, Manizales y Manzanares.
No
obstante, un cambio significativo ocurrió con el Decreto 916 del 31 de agosto
de 1908. Este decreto, crucial para la región, suprimió el Departamento de
Cartago y, en consecuencia, anexó los municipios de Armenia, Calarcá, Filandia
y Circasia a la Provincia de Robledo, que a su vez pertenecía al Departamento
de Manizales (precursor del actual Caldas). Este acto legislativo marcó la
definitiva transición de Circasia, dejando atrás su dependencia administrativa
del gobierno caucano para integrarse a la jurisdicción caldense.
Para
materializar esta anexión político-administrativa y evaluar el estado de los
municipios que cambiaban de jurisdicción, se ordenó una visita fiscal. El
Prefecto de la Provincia de Cartago, General Valentín Deaza Zamora, junto a su
secretario Antonio Luis Peláez, fue comisionado por la Gobernación del
Departamento de Manizales para presidir esta visita oficial. El itinerario, que
inició el 8 de octubre de 1908 en Filandia, recorrió las poblaciones de la
"Hoya del Quindío", incluyendo Circasia, documentando su organización
y estableciendo las bases para su integración al nuevo departamento.
Gaceta Oficial del
Estado Soberano del Cauca. Archivo de la Gobernación de Popayán.
Geografía e Historia de
la Provincia de Popayán, Departamento del Cauca. Popayán Imprenta del
departamento director David Orjuela P. 1892. Pág, 20, 53, 103
Fuentes bibliográficas:
Gaceta Oficial del
Estado Soberano del Cauca. Archivo de la Gobernación de Popayán.
Geografía e Historia de
la Provincia de Popayán, Departamento del Cauca. Popayán Imprenta del
departamento director David Orjuela P. 1892. Pág, 20, 53, 103

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