martes, 10 de febrero de 2026

CIRCASIA Y SU ANEXIÓN AL DEPARTAMENTO DE CALDAS: UN RECORRIDO HISTÓRICO POR LA HOYA DEL QUINDÍO.

 CIRCASIA Y SU ANEXIÓN AL DEPARTAMENTO DE  CALDAS: UN RECORRIDO HISTÓRICO POR LA HOYA DEL QUINDÍO.




HISTORIA DE CIRCASIA.

 

La historia de Circasia, un municipio del departamento del Quindío, se teje desde tiempos inmemoriales, mucho antes de que el invasor ibérico pisara sus tierras. Es una crónica de colonización, arraigo, y de identidad forjada en la confluencia de culturas.

 

LA HUELLA ABORIGEN.

 

En la época precolombina, el territorio que hoy ocupa Circasia fue el hogar de los primitivos Quimbayas, un grupo indígena que, junto a los Pijaos, dejó una huella indeleble en la región. Como bien consigna Hilmer Giraldo Giraldo en su libro "Circasia, Corazón Palpitante del Quindío", las actividades de estos primeros habitantes trascendieron enormemente, marcando las costumbres y el espíritu de las generaciones venideras.

De origen Caribe, de temperamento fuerte y espíritu guerrero, se asentaron en estas tierras, y aunque escasos, los vestigios de vasijas, husos y hachas de piedra confirman su presencia. Los Quimbayas, con su habilidad en la orfebrería y su particular culto a los muertos, construían sus moradas cerca de arroyos, tejían algodón y moldeaban el oro en intrincadas alhajas. Los Pijaos, por su parte, se destacaron por sus múcuras y cerámicas, manteniendo puestos de observación en los árboles para proteger sus cultivos y su vida.

El trueque era el alma de su comercio, con la sal, el oro, las mantas y las esmeraldas como monedas de cambio. Su espiritualidad giraba en torno a los astros, los animales y, de manera peculiar, a la demonolatría, un culto al que temían y ofrecían ofrendas de coca. Incluso sus trincheras, como las descritas por Jesús Arango Cano en "Recuerdos de la Guaquería en el Quindío", hablan de su ingenio para defender su hogar, evidenciando una civilización organizada y resiliente.

 

UNA NUEVA. ERA: LAS COLONIZACIONES.

 

El siglo XIX trajo consigo un cambio trascendental: las colonizaciones, en especial la antioqueña, que Impulsados por la escasez de tierras en su región de origen y atraídos por la promesa de abundancia de guacas repletas de oro Quimbaya, miles de campesinos de Sonsón, Abejorral, Rionegro y Fredonia se embarcaron en la ardua tarea de talar la selva virgen. Ernest Rethlisberger, un suizo que visitó el Quindío en 1884, los describió como "el perfecto granjero", incansable en su búsqueda de nuevas tierras, verdaderos "Yankees" de Colombia. Estas familias numerosas, muchas veces con más de una docena de hijos, labraron pequeñas parcelas, dedicándose al café, cultivo que pronto se convertiría en el motor económico de la región.

 

DE "LA PLANCHA" A CIRCASIA.

 

En medio de este fervor colonizador, el 10 de agosto de 1884, José María Arias, Pablo Emilio Mora y Rafael Marín fundaron un nuevo asentamiento al que llamaron "La Plancha". Sin embargo, el nombre no tardaría en cambiar a Circasia, un guiño exótico a la región del Cáucaso, quizás evocando la belleza o el espíritu indomable de sus habitantes. Los fundadores cedieron los terrenos, y el pueblo comenzó a tomar forma.

El progreso fue constante, y el 1° de enero de 1907, Circasia fue elevada a Distrito Municipal por decreto del Gobernador del Cauca. Inicialmente parte de este departamento, no fue sino hasta 1966, con la creación del departamento del Quindío, que Circasia encontró su hogar definitivo. Don Javier Arias fue el primer comisario, y el reverendo Padre Ismael Valencia el primer sacerdote, figuras que marcaron los inicios de su vida institucional y espiritual.

 

Desde entonces, Circasia ha florecido, enriquecida por la diversidad cultural y el legado antioqueño, que se fusionaron para crear una identidad única y vibrante. La "Tierra de hombres y mujeres libres" se erige hoy como un testimonio de una rica historia, donde las huellas aborígenes y el espíritu colonizador se entrelazan, formando un corazón que late fuerte en el Quindío.

 

FUNDACION DE CIRCASIA.

 

Circasia, fue fundada el 10 de agosto de 1884 por los señores José María Arias, Pablo Emilio Mora, Rafael Marín, Epitacio Marín, Isidoro Henao, Jesús Henao, Juan Cardona, Javier Arias y José Peláez, entre otros; la mayoría de estos señores eran de Antioquia y vivían en Salento.

Su nombre original fue “'LA PLANCHA”' en el acta de fundación estamparon su firma los siguientes señores: Modesto y Samuel Buitrago, Diego Gálvez y Benedicto Cifuentes.

Estaba en la presidencia el Doctor RAFAEL NUÑEZ; el país tenía el nombre de ESTADOS UNIDOS DE COLOMBIA y la región pertenecía al Estado Soberano del Cauca tal como dice la escritura N°. 47protocolizada en el Distrito de Salento, siendo notario público el señor CESAR MATA, quien a su vez desempeñaba el cargo de secretario del Cabildo.

Actuaron como testigos los señores Marco Arias y Mariano Laserna. Rafael Marín e Isidoro Henao, cedieron a título de venta los terrenos de La Plancha, para que cada uno de los pobladores fueran aportando hasta completar la suma de unos mil cuatrocientos pesos de ocho décimos; el propósito más importante era fundar una población que llevaría el nombre de CIRCASIA.

El nombre de CIRCASIA, proviene del antiguo nombre de la región situada al Norte del sistema montañoso del Cáucaso, localizada en el continente asiático entre el mar Caspio y el mar Negro.

Como corregimiento, Circasia perteneció en primer lugar a Salento y posteriormente a Filandia.

Fue elevada a la categoría de municipio el primero de enero de 1907; según el decreto N°. 1477 de 1906 proferido por el Gobernador del Cauca ordenó su creación y desde esa fecha comenzó a regir y organizarse en sus funciones.

 

Aunque el Departamento de Caldas fue creado en 1905, el territorio del Quindío mantuvo su vínculo con el extenso Departamento del Cauca. Sin embargo, un cambio significativo ocurrió con la Ley N° 1 de agosto de 1908, cuando la Asamblea Nacional Constituyente decidió anexar al Departamento de Caldas los municipios de Armenia, Calarcá, Filandia y, por supuesto, Circasia.

 

La ley 2a. del 26 de enero de 1966, crea el Departamento del Quindío e integrado en ese entonces por los municipios de Armenia, Calarcá, Circasia, Filandia, Quimbaya, Montenegro, Pijao, Génova, La Tebaida y Salento, con los límites y extensión territorial igual a los que antes tenían cuando pertenecían a Caldas.

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CIRCASIA Y SU ANEXIÓN AL DEPARTAMENTO DE  CALDAS: UN RECORRIDO HISTÓRICO POR LA HOYA DEL QUINDÍO.

 

La historia de Circasia, al igual que la de muchas poblaciones de la fértil Hoya del Quindío, es un relato de colonización, desarrollo y constantes reconfiguraciones político-administrativas que culminarían con su anexión al naciente Departamento de Manizales (luego Caldas) a principios del siglo XX.

 

LOS PIONEROS Y LA EXPANSIÓN COLONIAL (FINALES DEL SIGLO XIX).

 

A finales del siglo XIX, colonizadores de diversas comarcas, huyendo de las reyertas civiles y buscando nuevas oportunidades, se aventuraron por el Camino del Quindío. Tras establecerse en Boquía, este flujo migratorio se extendió, dando origen a poblaciones clave como Salento, Filandia, Circasia, Calarcá, Armenia, Pijao, Génova y Quimbaya. Un alto porcentaje de estos colonos era de origen antioqueño, imprimiendo su carácter laborioso y emprendedor en la región. La belleza y fertilidad de estas tierras, provocaron una "sorprendente emigración" que en medio siglo vio la fundación y consolidación de estas prósperas comunidades.

 

CIRCASIA NACE Y CRECE: DE CORREGIMIENTO A MUNICIPIO (1883-1906).

 

El camino de Circasia como entidad territorial comenzó temprano. En un primer momento, la Ordenanza del 30 de enero de 1883 la segregó, de los municipios de Cartago y Salento, respectivamente, para formar parte de la provincia del Quindío. Sin embargo, su consolidación fue progresiva.

 

CIRCASIA SE UNIÓ A CALDAS: AÑO 1908.

 

Fundada el 7 de agosto de 1884 por los visionarios Pablo Emilio Mora y Rafael Marín, junto a un grupo de jefes de familia antioqueños –entre ellos los Marín, Duque, Muñoz, Henao, Hoyos, Buitrago, Cardona y Sánchez–, Circasia se alzaba majestuosa en una planicie a 1806 metros sobre el nivel del mar. Bañada por arroyos como Cajones y Tambor, y en el punto donde la cuchilla de San Antonio daba paso a la vasta Hoya del Quindío, la población de unos 6000 habitantes se destacaba por su espíritu laborioso y su dedicación a la agricultura y la ganadería.

El desarrollo no se detuvo. Gracias al entusiasta presbítero José María Arias, desde 1902 la población había visto una notable mejora en su infraestructura, con "magníficos edificios de dos pisos, de agradable aspecto y sólida construcción". El suelo, fértil, ofrecía ricas y variadas producciones, y sus bosques eran una fuente inagotable de maderas. Incluso, el cultivo del caucho blanco (Lauranthus perifolius) encontraba aquí un clima especial.

La Ordenanza 31 del 26 de julio de 1894 de la Asamblea Departamental del Cauca, que creó el Distrito de Filandia, compuesto por el corregimiento del mismo nombre como cabecera y el de Circasia, segregándolos de Salento y Cartago. Esto sentó una primera base administrativa más definida.

 

Finalmente, Circasia fue elevada a la categoría de municipio por medio del Decreto 1477 del 8 de diciembre de 1906. Este decreto, firmado por el presidente Rafael Reyes, atendió el clamor de los vecinos de los corregimientos de Circasia y Montenegro, quienes solicitaron su segregación del Municipio de Filandia. La solicitud se basó en el cumplimiento de los requisitos legales, como una población superior a tres mil habitantes y la existencia de recursos humanos y físicos para la administración municipal. Así, a partir del 1° de enero de 1907, Circasia se instituyó como municipio, abarcando los territorios de Circasia y Montenegro, y adscrito a la Provincia del Quindío del Departamento del Cauca.

 

CIRCASIA ES ANEXADA AL DEPARTAMENTO DE MANIZALES, LUEGO CALDAS EN 1908.

El panorama político-administrativo de Colombia experimentó una importante reorganización durante el quinquenio del General Rafael Reyes. La Ley 1ª de 1908 sobre división territorial fue el marco que propició la creación y redefinición de departamentos. Inicialmente, el Departamento de Manizales se había formado con las Provincias de Aránzazu, Manizales y Manzanares.

No obstante, un cambio significativo ocurrió con el Decreto 916 del 31 de agosto de 1908. Este decreto, crucial para la región, suprimió el Departamento de Cartago y, en consecuencia, anexó los municipios de Armenia, Calarcá, Filandia y Circasia a la Provincia de Robledo, que a su vez pertenecía al Departamento de Manizales (precursor del actual Caldas). Este acto legislativo marcó la definitiva transición de Circasia, dejando atrás su dependencia administrativa del gobierno caucano para integrarse a la jurisdicción caldense.

Para materializar esta anexión político-administrativa y evaluar el estado de los municipios que cambiaban de jurisdicción, se ordenó una visita fiscal. El Prefecto de la Provincia de Cartago, General Valentín Deaza Zamora, junto a su secretario Antonio Luis Peláez, fue comisionado por la Gobernación del Departamento de Manizales para presidir esta visita oficial. El itinerario, que inició el 8 de octubre de 1908 en Filandia, recorrió las poblaciones de la "Hoya del Quindío", incluyendo Circasia, documentando su organización y estableciendo las bases para su integración al nuevo departamento.

 Fuentes bibliográficas:  

Gaceta Oficial del Estado Soberano del Cauca. Archivo de la Gobernación de Popayán.

Geografía e Historia de la Provincia de Popayán, Departamento del Cauca. Popayán Imprenta del departamento director David Orjuela P. 1892. Pág,  20, 53, 103

Fuentes bibliográficas:  

Gaceta Oficial del Estado Soberano del Cauca. Archivo de la Gobernación de Popayán.

Geografía e Historia de la Provincia de Popayán, Departamento del Cauca. Popayán Imprenta del departamento director David Orjuela P. 1892. Pág,  20, 53, 103

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