sábado, 22 de abril de 2017

HISTORIA DEL FESTIVAL CAMINO DEL QUINDIO























































El  FESTIVAL DEL CAMINO DEL QUINDÌO  iniciativa  de varias personas de diferentes entidades y organizaciones del Municipio de Filandia, integrantes del comité Pro-Camino Quindío surgida en torno al evento de  la conmemoración del Bicentenario de la Independencia de Colombia a celebrarse el próximo 20 de julio de 2010. La iniciativa da a conocer la importancia que tuvo el Camino del Quindío en el desarrollo histórico y cultural  local, regional y nacional, incorporando los  valores históricos, culturales, patrimoniales, ambientales, arqueológicos, arquitectónicos; entre otros, aspectos que no han sido valorados y apropiados por las generaciones presentes y que  por su riqueza constituyen los elementos necesarios para la puesta en valor del Festival con la dinamización del desarrollo local a través de los diferentes emprendimientos.
El legado histórico-cultura-natural y arqueológico del Camino del Quindío  pone al descubierto una amplia ventaja comparativa y competitiva para una de las áreas con mayor desarrollo potencial en el sector del servicio de la economía mundial: “El turismo cultural”. El Festival del Camino del Quindío es un instrumento para redescubrir, investigar y validar lo que tenemos, integrar a la comunidad y lo más relevante, articular los sectores privados y públicos, encaminado al fomento, fortalecimiento  y la formalización de emprendimientos locales en procura de consolidar el destino mediante la complementación de la oferta de una actividad turística cultural.
El Camino del Quindío por siglos comunicó el occidente con el centro del país, de Cartago a Ibagué y fundamentalmente los valles interandinos de los ríos Magdalena y Cauca. Hacía parte de una gran ruta que se prolongaba hasta Quito pero que perdió su utilidad cuando fue desplazada por la carretera y el ferrocarril comenzando el siglo XX. Fue el eje colonizador en las diferentes épocas, especialmente finalizando el siglo XVIII y  XIX y por allí circularon nuestros ancestros. La zona comprendida por el Camino del Quindío presentaba un alto grado de biodiversidad en flora y fauna, definida por su variedad de pisos climáticos, formaciones geológicas y riqueza hídrica.
En el departamento del Quindío, el Camino comprende: vereda Pavas, Buenavista, área urbana de Filandia, Portachuelo,  Alto del Roble, Boquía, Alto del Coronel, área urbana de Salento, Primavera, Horizontes, Boquerón del Páramo, con una extensión aproximada de 23 kilómetros sobre terrenos de importancia por su significativa historia, arqueología y biodiversidad
El Festival Camino del Quindío busca recuperar la identidad y sentido de pertenencia que se ha ido perdiendo entre otras razones por la migración  hacia regiones o países como Estados Unidos y España, impulsada por falta de oferta laboral local  lo cual genera despoblamiento del municipio.
Entre sus objetivos busca recuperar, difundir y transmitir las costumbres y manifestaciones que marcaron las épocas precedentes  a las fundación  de pueblos a la vera del camino y la influencia que ellas dieron lugar la idiosincrasia Quindiana ( la historia, la arqueología, la arquitectura, la gastronomía, las manifestaciones culturales como la danza, la música, la forma de vestir, entre otras,). Además incluye  aspectos como la biodiversidad protagónica en el  Camino:. La biodiversidad es uno  de los elementos de mayor relevancia en todo el tramo que comprende la Ruta, dada la caracterización  de flora y fauna, la existencia y declaratoria del Distrito de Conservación de suelos Barbas Bremen y su estrella hídrica.  Otro aspecto a tener en cuenta  es el papel que aún desempeña la artesanía local en su expresión de la cestería, tradición que ha logrado la declaratoria departamental  como bien cultural e inmaterial. Finalmente el  elemento paisajístico tiene una connotación muy importante dada su  inclusión dentro del proyecto de Paisaje Cultual Cafetero. La totalidad de las consideraciones planteadas anteriormente se concretarán y formalizarán en diversos y especializados emprendimientos locales que serán los operadores de los diferentes productos turísticos culturales derivados del proyecto.
El proceso se sustenta en la producción los productos locales tales como: de café, por pequeños agricultores, la ganadería,  el cultivo del plátano  en asocio al café, otros cultivos como el tomate, frijol, habichuela, yuca, maíz, caña panelera, mora, lulo, bananos, cítricos y hortalizas. Hacen parte de la actividad económica la artesanía tradicional en la cestería basada en la elaboración de canastos en material de bejuco (elemento utilizado en el proceso del cultivo y recolección  del café y que jugó un papel protagónico en el movimiento de personas y mercancía en el recorrido del camino). También es característico un incipiente comercio local.
Los emprendimientos copartícipes interesados y que participan activamente en el proyecto están conformados por gestores como: asociaciones ambientales guías e informadores turísticos, ,  Artesanos, operadores turísticos, productores de cafés especiales, operadores gastronómicos, hoteleros, fincas agro turísticas, campesinos arrieros, artistas, fondas camineras, gestores religiosos. El sector institucional local y departamental, tales como: Alcaldía municipal de Filandia, Planeación municipal, Secretaría de Cultura y Turismo, Escuela de Formación Casa de la Cultura, Oficina de Desarrollo Ambiental, Comité Departamental de Cafeteros del Quindío y el  grupo de protección al turista y al patrimonio de la Policía Nacional, la Gobernación del Quindío,  Secretaría de Turismo y Cultura departamental, Corporación Autónoma Regional del Quindío, Comité de Cafeteros del Quindío, Servicio Nacional de aprendizaje (SENA), Agencia de cooperación Japonesa (JICA), entre
El  FESTIVAL DEL CAMINO DEL QUINDIO es único porque configura  un producto turístico que integra lo histórico, cultural, ambiental, científico, lo artesanal, lo arqueológico articulando iniciativas empresariales a través del emprendimiento fundamentado en un desarrollo  sostenible. El festival es una propuesta inédita que articula una gran diversidad de potencialidades de la región y actividades económicas. Constituye un valor agregado al bicentenario con la proyección de convertirse en productos turísticos formales y concretos.
En torno al bien o servicio FESTIVAL DEL CAMINO DEL QUINDIO se consolidarán y formalizarán  iniciativas empresariales de las siguientes características:
  • Producto histórico cultural sendero eco-histórico por el trazado, Paso Camino del Quindío.
  • Corredor turístico de procesos productivos rurales locales: cafés especiales, flores, lácteos, tomate ( Distrito de riego) y  artesanías,
  • Oferta de bienes y servicios en la biodiversidad y eco producto: Guianza especial Aviturismo,  educación ambiental, Pasado y presente de la biodiversidad por el Camino del Quindío, Corredores biológicos, Estación biológica y  Banco de consulta, Biodiversidad Zona Cafetera
  • Recorridos urbanos religiosos, arquitectónico, histórico cultural.
  • Diseño de eventos relacionados con la historia del municipio artístico culturales como: paso del Libertador Simón Bolívar, tesoro Quimbaya y  arriería.
  • Museo de los abuelos.
  • Recuperación de la memoria oral y musical.
  • Senderismo en Ruta arqueológica de los Salados prehispánicos de Arabia y La Plata, El Otobo, Paloterindio, El Palacio, El Bizcocho y Bremen Barbas.
  • Ruta de cafés especiales.
  • Miradores.
  • Gastronomía pasado y presente desde el Camino del Quindío
El interés y participación comunitaria se evidencia en las actas firmadas de asistencia a reuniones en torno al desarrollo del bien o servicio  OVOPFESTIVAL DEL CAMINO DEL QUINDIO donde consta el compromiso de Álvaro Camargo Bonilla (Historiador Fundaciòn Tibuchina ), Gloria Elena Giraldo, Lucila Brito Zuluaga (Fundación Ceres), Nubia Arbeláez, Pablo Oviedo Castaño (Instructor Sena), Pedro Josè Cardona Camacho (Ambientalista, Asociaciòn Verde ),  Jennifer Velásquez Vergara,  Sandra Liliana Peláez Cardona y Jefferson Cadavid (Guías turísticos), Melva Salazar Torres (Policìa departamental de Turismo), Hugo Hernàn Rave (Sendero El Otobo), Cèsar Arias Jaramillo (Concejal), Josuè Martinez Montoya (Comitè Departamental de Cafeteros del Quindìo), Ofelia Marìn Marquez (Asociaciòn Artesanos de Filandia). Estas personas se han encargado de animar la participación de otros actores de la comunidad que han manifestado su profundo interés en aportar al desarrollo del proyecto.

jueves, 20 de abril de 2017

DE ARMENIA MANTEQUILLA EN ANTIOQUIA, A ARMENIA EN EL QUINDIO

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En 1541, Jorge Robledo realizaba sus correrías de descubrimiento y conquista sobre el dorso de la cordillera occidental, en el curso medio del rio Cauca, por los confines de la hoy pequeña población de Armenia Antioquía, fundada el 28 de junio de 1868, que primitivamente se designó con el nombre de Mantequilla, a raíz de la extraordinaria cantidad de árboles de yarumo, cuyas hojas blancas, desde distancia, semejaban una gigante bola de la deliciosa margarina.

Cuenta la leyenda, que el nombre de Armenia procede de la evocación de una población localizada en un sitio muy parecido al monte Ararat, en la ciudad de Armenia en Asia Menor, donde según las historias bíblicas, se posó el Arca de Noé. [1]

Catorce años después, el 14 de octubre de 1889, en territorio caucano, se funda su tocaya Armenia. Gracias al dinamismo, esfuerzo y empuje de sus primeros habitantes, hombres y mujeres procedentes de diferentes puntos cardinales del territorio patrio, veteranos de la aventura y el trabajo enérgico, quienes marcaron la existencia del discurrir histórico de la actual capital Quindiana.

El desplante de los moradores de Calarcá, a una invitación del “Tigrero”, con la intención de la organizar  un convite para construir un puente sobre el río Quindío, para facilitara el tránsito de los colonos asentados en la margen derecha del río, para proveerse de víveres en Calarcá. La no asistencia al evento por parte de los calarqueños, hizo que Ocampo montara en cólera y determinara elegir un lugar apropiado para hacer una fonda en el la margen opuesta a Calarcá.  

Don Antonio herrera,  vendió a “Tigrero” un lote de terreno, por el precio de cien pesos, que Ocampo pago en monedas de cincuenta centavos, que sacó de una talega que cargaba en el galápago de su caballo. Su intención, fue la de constituir una fonda, y evitar el viaje a Calarcá y Salento para proveerse de víveres y demás menesteres de los colonos de las nuevas tierras. Sin dar principio a la fonda, cambió de idea, y resolvió más bien fundar un caserío.  Para el efecto, viajó  a Cartago, pidió  permiso para fundar y constituir una Junta Pobladora, compuesta por treinta personas (27 liberales y 3 conservadores).

El nombre primigenio de la fundación adelantada por Ocampo, al parecer fue tomado de una planta que crecía y abundaba en el lugar,  llamada “calabaza” y/o “cuyabra”, cuyo  fruto, fue utilizado desde los tiempos inmemoriales de los Quimbaya, como menaje de cocina y de otros servicios. Razón por la cual llamaron  la reciente población como: “El Coyabro”.

Este nombre resulta en una tarde de juerga, donde dos pioneros de la fundación de Armenia: Ezequiel Murillo y José Herrera, departían en una fonda. El primero observaba el  paso de José Herrera, cargado con una “jiquerada” de calabazas, y en son de chanza, cogió las calabazas y dijo en alta voz: Esto se llama el “Coyabro”. Todos los contertulios a una voz aceptaron el nombre, por lo cual se llamó de esa manera muchísimo tiempo.  Más tarde, tomó el nombre de Armenia, al parecer proveniente del nombre que tenía la propiedad del señor Venancio Gómez (lugar donde se instaló la trilladora “La Rosita”, carrera 18, calle 27), terreno, que compró José María Ocampo (Tigrero), para instalar la fallida fonda, lugar donde nació la “Ciudad Milagro de Colombia”.




[1] http://biblioteca-virtual-antioquia.udea.edu.co. Manuel Uribe Ángel. Geografía General del Estado de Antioquía en Colombia. Parte segunda, Capitulo 3º.Departamento del Cauca.1881

lunes, 17 de abril de 2017

EL VOLCAN CERRO MACHIN EN EL CAMINO DEL QUINDIO

LOCALIZACIÓN y DESCRIPCIÓN


Volcán Cerro Machín: catalogado como volcán somoa o pliniano, considerado como uno de los volcanes más peligroso del planeta.  Situado el Corregimiento de Toche, jurisdicción de Ibagué Tolima, sobre la cordillera central, ladera oriental, a una  altura de 2.750 msnm, una Latitud Norte de 4°, 29´ de latitud, y 75°, 22´de Longitud Oeste,  Su cráter contiene tres domos, y mide 2.4 km de diámetro aproximadamente.


Es un volcán activo en estado de reposo, su última erupción se calcula que sucedió en el año 1200. Su actividad volcánica se evidencia en la presencia de sus fumarolas, aguas termales y micro-sismicidad permanente  en sus dos domos ubicados en los alrededores de su cráter.

El edificio volcánico del Machín presenta en su interior una explanada en forma de media luna, ocupada parcialmente, hasta hace unos 10 años, por una laguna (actualmente es un pantano).

Drenado por el río Coello y/o Toche, afluente del río Magdalena.  Su ciclicidad en eventos es de aproximadamente cada 800 años y se caracterizan por ser de gran explosividad y abundancia de flujos piroclástico, siendo la parte más afectada la cuenca del rio Coello.
En caso de hacer erupción, el material arrojado por el volcán alcanzaría entre 20 y 40 kilómetros de altura, llegando a ser visto incluso en Bogotá. Los materiales También bajarían por sus laderas materiales calientes que represaría afluentes y ocasionaría una gran avalancha en el río Coello, afluente del río Magdalena.  Podría llegar a afectar a cerca de un millón de personas en los departamentos de Tolima, Valle del Cauca, Quindío, Risaralda y Cundinamarca.



Sus principales atractivos, fuera de su actividad fumarólica, son sus fuentes termales, la posibilidad de acceder  al interior de su cráter, en donde se disfruta de un espléndido paisaje. Además, se puede observar el árbol nacional, la palma de cera, y la extinta Laguna del Machín. Se pueden ver los vestigios precolombinos de origen lítico, como bateas de pilar maíz, que prueba que los indígenas Pijaos habitaron las vecindades del cráter del volcán. Asimismo, se aprecia una tapia construida con piedra de origen volcánico, construida por los colonizadores del lugar y que delimitaba la propiedad de los terrenos sobre la estructura volcánica.


VISIÓN COSMOGONICA DE LOS INDÍGENAS

La sólida relación de las culturas indígenas con su ambiente natural, especialmente el de las montañas y volcanes, les promovía a justificar y explicar su enigmático origen, a través de representaciones y elucidaciones de origen divino, considerándolos como sitios donde moraban las deidades protectoras, y que  por consiguiente, les correspondía cuidarlos y  rendir culto ceremonial.

“En cercanías del Volcán Cerro Machín vivía un mohán[1] que se aprovechaba de todas las doncellas de la región, pero un día una de ellas, la princesa Dulima se organizó con sus amigas y engañaron al mohán emborrachándolo y metiéndolo en una cueva; luego de encerrarlo, taparon la entrada con grandes piedras para que no pudiera escapar.

Cuando el mohán despertó de su borrachera, al no poder salir, hizo temblar el suelo produciendo grandes ruidos y haciendo salir fuego y azufre por la boca de la cueva”.[2]




RUTA DE LLEGADA

Se accede a través de un circuito que se puede hacer por dos lugares. Por la ladera oriental del cráter se accede por los termales de Buenavista, y por el cerro de “Guaico”, se llega a sitio donde está la laguna en la boca del cráter.

Por un sendero cubierto de vegetación, se asciende hacia la cúspide de las fumarolas donde permanentemente brota gas y vapor volcánico. Una apunta al costado oriental.[3]





[1] Mohán, es sinónimo de Chaman.
[2]  María Eugenia Sepúlveda. Naturaleza y desastres en Hispanoamérica: la visión de los indígenas. S