lunes, 25 de enero de 2016

EL PASO DEL QUINDIO, Y LA PALMA DE CERA. PATRIMONIO CULTURAL Y AMBIENTAL DEL QUINDIO.

EL PASO DEL QUINDIO, Y LA PALMA DE CERA. PATRIMONIO CULTURAL Y AMBIENTAL DEL QUINDIO.


La palma de cera (Ceroxylon quindiuense) lleva el honor de ser reconocida como el árbol nacional, y de ser la palma más alta del mundo. Hasta hace algunos años, se usó el cogollo de sus hojas en la procesión del Domingo de Ramos, y la resina de su tallo, denominada “cera”, como insumo vital en la fabricación de las velas.

Cuando se transita por la antigua calzada del Paso del Quindío, en la vertiente oriental de la Cordillera Central, en inmediación de antiguos tambos que existieron a la vera  camino, como La Ceja, Cruces, Gallego, Galleguitos, en el corregimiento de Toche Tolima, se presenta la vista del viandante magníficas manchas de palmas de cera que otean en lontananza, sobre los relictos de la selva andina, que afortunadamente aun existen.


Otro es el aspecto de la palma de cera en el valle de Cocora, se limita a  pinceladas aisladas de palmas adultas, agónicas, sin oportunidad de reproducción, ubicadas en sitios abiertos, impactados por actividades antrópicas, discordantes con su habitad natural, las cuales desaparecerán. Su encantadora estampa se va apagando, por el incremento de la frontera agronómica y la industria turística, carentes de planes de manejo sostenible, ambiente que ha motivado la declaratoria de peligro de extinción de la especie. (Resolución 0192 de 2014)

Proteger, restaurar, conservar, interconectar, y aumentar el tamaño de las arboledas en los potreros y otras áreas deforestadas, sobre las cuales crece esta hermosa palma, que se ha convertido en un atractivo turístico de fama mundial en el valle de Cocora, en Salento, debe constituirse en un propósito de todos los quindianos.


Otro patrimonio cultural concomitante a la palma de cera, es el Paso del Quindío, que conectaba a Ibagué con Cartago en la ruta de Bogotá a Quito.  Camino de la mula y el buey durante más de 300 años, hasta que se abrió la actual carretera en 1930. Ruta que franquearon Humboldt y Bonpland en 1801, la que cruzó Simón Bolívar de regreso de Quito en enero de 1830 y por la que caminó un nutrido grupo de científicos y viandantes, como como Jean Baptiste Boussingault (1826), Isaac Holton (1850), Edouard André (1876) y muchos otros forjadores de la historia de Colombia, en las diferentes épocas históricas de nuestra Nación.


La huella del camino todavía se percibe en muchos sitios, y su recuperación debe ser prioridad nacional. La rehabilitación del Paso del Quindío brinda una excelente oportunidad de conservación conjunta del patrimonio histórico, cultural y natural.

En hora buena, a partir del año 2006, la Gobernación del Quindío y el Fondo Mixto de la Cultura, a través de las Universidades del Quindío, Gran Colombia, viene adelantando estudios e investigaciones conducentes a la recuperación ecohistórica y cultural del Camino, entre los municipios de Filandia y Salento.

En el marco de la celebración del mes del patrimonio, se realizó en el Centro de Convenciones del Quindío, el Primer Encuentro Nacional de Caminos Reales, oportunidad para conocer experiencias afines adelantadas en los departamentos de Santander, Nariño, Antioquia y Cundinamarca.

La recuperación histórica y cultural del antiguo Camino del Quindío se honra como una gran ocasión de mejorar y reafirmar la historia de la QUINDIANIDAD.


Álvaro Hernando Camargo Bonilla
Miembro de la Academia de Historia del Quindío.


jueves, 21 de enero de 2016

LEYde12 de Octubre1821 Sobre uniformidad de pesos y medidas.

LEYde12 de Octubre1821
Sobre uniformidad de pesos y medidas.
El Congreso General de Colombia,
CONSIDERANDO:

Que la diversidad de pesos y medidas que se han introducido arbitrariamente en muchas provincias cede notoriamente en perjuicio del buen orden y de la fe pública con que deben celebrarse los contratos de compra y venta y otros en que se aseguran y traspasan las propiedades de unas manos a otras;

Que es de absoluta necesidad uniformar dichos pesos y medidas cuanto lo permitan las circunstancias del momento y sea compatible con los usos y reglas autorizados por las leyes existentes, a fin de evitar los inconvenientes referidos y dar mayor impulso y facilidad al comercio interior y exterior; ha venido en decretar y
DECRETA LO SIGUIENTE:

Artículo 1° El cahíz continuará siendo la medida mayor para los granos y frutos secos; y se dividirá en doce fanegas, de cuarenta y cuatro mil y tres pulgadas cúbicas y cinco líneas cada una.

Artículo 2° La fanega se subdividirá en dos medias fanegas; en doce almudes; en veinticuatro medios almudes; y en cuarenta y ocho cuartillos.

Artículo 3° El moyo continuará siendo la medida mayor para los líquidos; y se dividirá en diez y seis cántaras, de una arroba de peso cada una.

Artículo 4° La libra para el comercio y contratos públicos y particulares, tendrá el peso ordinario de diez y seis onzas.

Artículo 5° Para los usos de menor cuantía, la onza se subdividirá, como antes, en medias onzas; en cuatro cuartos; en ocho ochavas o dracmas; y en diez y seis adarmes; el adarme en tres tomines; y éste en doce granos.

Artículo 6° El marco de Colombia se conservará en el mismo peso de media libra; la arroba, en el de veinticinco libras; y el quintal, en el de cuatro arrobas.

Artículo 79 Los artículos 49, 59 y 69, no alteran en manera alguna las leyes existentes relativas a pesos y medidas de las monedas y metales preciosos, aceites, drogas y efectos de botica, que se mantendrán por ahora inviolablemente en su fuerza y vigor.

Artículo 8° El pie, comúnmente llamado de Burgos, conservará su anterior longitud de doce pulgadas; y la pulgada la de doce líneas.

Artículo 9° La vara de medir para el trato, comercio y demás usos comunes, continuará de tres pies de longitud; subdividida en cuatro cuartas; seis sesmas, y ocho ochavas, equivalentes a treinta y seis pulgadas.

Artículo 10°. Se remitirán por el Poder Ejecutivo a los intendentes de los departamentos patrones de todos los pesos y medidas que crea conveniente para el mejor régimen de la República; conforme a lo que arriba se establece.

Artículo 11°. Los intendentes de los departamentos harán sacar patrones iguales a los que les sean remitidos y los pasarán a los gobernadores de las provincias de su mando, para que éstos lo hagan en la misma forma a los jueces políticos; y éstos por medio de los cabildos del cantón, a los jueces de las parroquias de su jurisdicción.

Artículo 12. Ningún individuo podrá tener modelos de pesos y medidas sin que lleven uniformemente la marca o señal que designare el Gobierno, para la mayor seguridad y garantía en los contratos públicos y privados.

Artículo 13. Las municipalidades respectivas mandarán poner estas marcas o señales en los pesos y medidas que quieran tener los particulares para sus usos personales; por cuya operación exigirán dos reales de derechos, que deberán aplicarse a los fondos de propios y arbitrios.

Artículo 14. No se cobrarán por razón de pesos y medidas, otros derechos que los establecidos en el artículo anterior, quedando por consiguiente abolidos los llamados de almotacén.

Artículo 15. Los que en contravención del artículo 13, usaren de pesos y medidas que no tengan la dimensión y capacidad correspondiente, incurrirán en la multa de cinco pesos por la primera vez, de diez por la segunda, y de veinte por la tercera, para propios y arbitrios.

Artículo 16. Los que usaren de pesos y medidas con marcas contra-hechas y sin la dimensión y capacidad legales, sufrirán por la primera vez la pérdida de todos sus bienes muebles; por la segunda, de todas sus propiedades indistintamente; y por la tercera, además de la confiscación, incurrirán en la pena de tres años de presidio, aplicándose las penas pecuniarias para los fondos públicos.

Artículo 17. El estadal, para medir las tierras, constará desde ahora en adelante de cinco varas de largo.

Artículo 18. La fanegada de tierra será un cuadro de veinte estadales o cien varas de largo, y tendrá por consiguiente cuatrocientos estadales cuadrados de superficie.

Artículo 19. La fanegada se subdividirá en cuatro estancias; la estancia, en cuatro celemines; y el celemín, en cuatro cuartillos.
Artículo 20. La legua colombiana constará de seis mil varas de largo; y se subdividirá en tres millas, de dos mil varas de largo cada una.

Artículo 21. Los caminos públicos que se abran en Colombia en lo sucesivo tendrán de ancho veinticinco varas por lo menos, siempre que lo permita el terreno, y serán tan rectos como sea posible; y a los que ya existen se les dará el mismo ancho, siempre que no resulte un perjuicio notable a los propietarios.

Artículo 22. Los gobernadores harán medir los caminos públicos de sus provincias, y mandarán fijar en el término de cada legua un poste o señal que indique la distancia de un lugar a otro.

Artículo 23. En los caminos cruzados mandarán fijar igualmente una tablilla que manifieste a los transeúntes sus diferentes direcciones.
.
Comuníquese al Poder Ejecutivo para su observancia.
Dada en el Palacio del Congreso General de Colombia, en el Rosario de Cúcuta, a 11 de octubre de 1821, de la Independencia.
El presidente del Congreso, José Ignacio de
Márquez. El Diputado Secretario, Miguel Santamaría.
El Diputado Secretario, Francisco
Soto.
Palacio del Gobierno, en el Rosario de
Cúcuta, a 12 de octubre de 1821.
Ejecútese.
FRANCISCO DE PAULA SANTANDER. Por


Su Excelencia el Vicepresidente de la República,el Ministro de Hacienda, Pedro Gual.

El cahíz es una antigua medida de peso usada en España, siendo su equivalencia 690 kilogramos. Se compone de ocho fanegas, 24 cuartales y 96 almudes o celemines.
Fanega es una medida de capacidad para el grano, las legumbres y otros frutos. También es una medida agraria de superficie, equivale a 10 000 varas cuadradas (100 x 100 varas, siendo 1 vara = 0,835905 metros).
La "fanega de puño" o "fanega de sembradura" es la cantidad de terreno necesaria para sembrar una fanega de grano, en las condiciones propias de la agricultura tradicional.
El Moyo: medida de capacidad que se usa para el vino, y en algunas comarcas para áridos.
Ochova: Un octavo de vara, aproximadamente cuatro pulgadas (unos 10 cm.).
Dracma: Octava parte de una onza. El término significó originalmente un puñado de grano.
Adarmes: unidad de masa castellana, equivalente a la dieciseisava parte de una onza. Estaba dividida en tres (3) Tomines. Equivalía a 1,79 gramos.
Tomín: Una moneda cuyo valor es un real, una moneda de plata que pesa cerca de tres gramos.
Estadal: medida de longitud que tiene cuatro varas, y equivale a 3.334 metros.



LEYES RELACIONADAS CON LA APERTURA DEL CAMINO DEL QUINDIO


Ley 57
(De 7 de septiembre de 1859)

Concediendo privilegio exclusivo a la persona o compañía que abra un camino de herradura poniendo en comunicación  este estado con de Cundinamarca.

El Pueblo Soberano del Cauca, y en su nombre el Senado y Cámara de Diputados del Estado
DECRETAN:
Art.1° concédase  privilegio exclusivo a favor de la persona o compañía que abra un camino de herradura que ponga en comunicación este Estado con el de Cundinamarca por la vía del Quindío, partiendo de la ciudad de Cartago al límite de los Estados, por la línea que el empresario elija.

Art. 2° El privilegio que se concede por el artículo anterior durara hasta por el término de cincuenta años.

Art. 4° el empresario dará principio a la apertura del camino dentro de un año, que se contará desde el día que se adjudique el privilegio, i lo entregará concluido dentro de seis años, pudiéndose prorrogar dicho termino por dos años más, a juicio del Gobernador del Estado, siempre que haya ocurrido algún grave inconveniente que impida la prosecución de la  obra.

Art.5° Si dentro de un año, fijado por el articulo anterior, el empresario no diere principio a la apertura del camino, se le señalará para ello un término que no pase de cuatro meses, después del cual, si no se hubieren comenzado los trabajos de la obra, se declarará caducado el privilegio.

Art. 6°El empresario gozará, por  e término del privilegio, de un derecho de peaje por el tránsito de cargas, vehículos, personas y por todo lo demás que se conduzca por dicho camino, del modo siguiente:

1° Por cada carga de efectos extranjeros o del país, sesenta centavos.
2° Por cada cabeza de ganado mayor, veinte centavos.
3°Por cada cabeza de ganado menor, diez centavos.
4° Por cada cabeza de bestia caballar o mular, que pases sin carga, diez centavos.
5° Por cada persona a caballo, diez centavos.
Ø  Se entiende por carga el peso de cien kilogramos.
Ø  En caso de anularse por el Gobierno de la Confederación algunas de las concesiones hechas en este artículo, el agraciado con el privilegio no podrá exigir del Estado ninguna reparación.

Art. 7° Quedan exceptuados del pago del derecho de que habla el artículo anterior, todos los efectos venales del Gobierno de la Confederación y del Estado.

Art.8° Para que el privilegiado tenga derecho a cobrar las cantidades de que habla el artículo 6° es indispensable: 1° que mantenga el camino en buen estado. 2° que haga construir puentes sobre los ríos y zanjones, para evitar la demora de los transeúntes i cargamentos; y 3° que haya establecido tambos distantes uno del otro a lo más tres miriámetros y que puedan proporcionar alojamiento para doce personas y diez y seis cargas. Quedan exceptuados de la obligación que se impone el empresario por el artículo anterior, los ríos por cuyo pasaje se hayan concedido privilegios de cualquier clase.

Art. 9° Facultase al Gobernador  del Estado para adjudicar el privilegio que se concede por esta ley, a la persona o compañía que lo solicite.

Art. 10° el empresario podrá entregar el camino por secciones, distriuidas por el Gobernador en cuatro, y cobrar proporcionalmente el derecho de peaje después de recibidas en los términos del articulo  8°.

Art.1° Inmediatamente que el camino esté abierto o alguna sección, el empresario lo
avisará al Gobernador, para que por si o por persona que comisión en y por al que nombre el empresario, lo reciban, siempre que se hayan cumplido las condiciones establecidas en la presente ley.

Art. 12°El Gobernador del Estado procurará por cuantos medios sean posibles, que el citado camino se pueble de agricultores; y para conseguirlo podrá adjudicar en propiedad a cada familia pobladora, hasta cuarenta fanegadas de tierras baldías, de las que en virtud de la ley corresponden al Estado.

Art.13° Las familias que se establezcan en el camino fuera de las poblaciones, quedan exentas del pago de toda contribución en favor del Estado por el termino de diez años.

Art.14° Si el privilegiado  escogiere para la apertura del camino la línea que partiendo de Cartago atraviesa el distrito de Condina, entonces no podrá cobrar la cuota proporcional de que habla el artículo 10, en la parte que comunica estos dos distritos.

Dada en Popayán, a 6 de setiembre de 1850.
El Presidente del Senado Emigdio Paláu.

Presidente de la Cámara de diputados. Julian Trujillo.

El Secretario de la Cámara de Diputados. Simón Arboleda.

Popayán, 7 de setiembre de 1859.

Ejecútese.
Gobernador del Estado. T. C. DE MOSQUERA,





Jefe de la sección de Hacienda, encargado del Despacho. Eladio Vergara.

LEY del (12 de Octubre, de 1821).
CAMINO  NACIONAL DEL QUINDÍO 
FRANCISCO DE PAULA SANTANDER, en el Rosario de Cúcuta.

Artículo 21. Los caminos públicos que se abran en Colombia en lo sucesivo tendrán de ancho veinticinco varas por lo menos, siempre que lo permita el terreno, y serán tan rectos como sea posible; y a los que ya existen se les dará el mismo ancho, siempre que no resulte un perjuicio notable a los propietarios.

Artículo 22. Los gobernadores harán medir los caminos públicos de sus provincias, y mandarán fijar en el término de cada legua un poste o señal que indique la distancia de un lugar a otro.

Artículo 23. En los caminos cruzados mandarán fijar igualmente una tablilla que manifieste a los transeúntes sus diferentes direcciones.

Ley  70 del 16 de diciembre de 1916
República de Colombia, Ministerio de Obras Públicas, Dirección General de Caminos Nacionales., Ley General de Caminos; Decreto reglamentario número 422 de 1917

Artículo 1° Desde que entre en vigencia la presente Ley, solamente serán caminos nacionales:

1° Los destinados a unir la capital de la República o los centros estratégicos importantes con las fronteras o con los puertos marítimos o fluviales;

2° Los destinados a comunicar los territorios de colonización con el interior del país; y

3° Los que sin estar comprendidos en los grupos anteriores, sean de vital importancia desde el punto de vista comercial o militar, de acuerdo con las leyes preexistentes, o  con las que se expidan al efecto. A este grupo, pertenece el Camino del Quindío.
CAPITULO II
PLAN GENERAL

Artículo 2° Forman el primer grupo de caninos nacionales los siguientes: (Camino de Ibagué Calarcá).

a) La Gran Carretera Central del Norte, de Bogotá a la frontera del Táchira, pasando por Tunja, Pamplona, Cúcuta y demás putos indicados en la Ley 2ª de 1916.
b) La vía del Suroeste, destinada a comunicar a Bogotá con la frontera ecuatoriana, pasando por Ibagué, Calarcá, Tuluá, Popayán y pasto, por el Valle del Patía.
e) La vía del Noroeste, a partir de Bogotá hasta Gamarra u otro puerto apropiado al río Magdalena, ‘hacia el Atlántico por Chiquinquirá., el Socorro y Bucaramanga 


domingo, 17 de enero de 2016

Fuentes hídricas en el Quindío, sin rondas protectoras









Fuentes hídricas en el Quindío, sin rondas protectoras

La Constitución Política de Colombia establece que la protección del ambiente hace parte los derechos humanos. Los colombianos tenemos derecho a gozar de un ambiente sano eco
lógicamente equilibrado, y garantiza la participación comunitaria en las decisiones que puedan afectarlo. (C.P.C.Capitulo 3 artículo 79).

Establece la prevalencia de interés general sobre el particular, y la obligatoriedad de la recuperación, conservación, protección, equilibrio ecológico, manejo y aprovechamiento racional de los recursos naturales, desarrollo sostenible, la conservación de las especies animales y vegetales, la protección de las áreas de especial importancia ecológica, así como los demás intereses de la comunidad relacionados con la preservación y restauración del medio ambiente.

El Estado debe intervenir la explotación de los recursos naturales, el uso del suelo, la producción, distribución, utilización y consumo de los bienes, y servicios públicos y privados, con el fin de conseguir el mejoramiento de la calidad de vida de los habitantes, la distribución equitativa de las oportunidades y los beneficios del desarrollo y la preservación de un ambiente sano.

El agua, recurso natural, limitado y, esencial para sostenibilidad de la vida, presenta dificultades de disponibilidad, motivadas por múltiples factores que tienen al mundo, Colombia, y al Quindío al borde de la sequía total. Contaminación, deforestación, ganadería y agricultura invasora de las rondas protectoras de las quebradas, nacimientos, y humedales, entre otras, son algunas de las causas.

Las rondas hídricas son zonas de protección ambiental de uso público, constituida por una franja paralela o alrededor de los cuerpos de agua, de hasta 30 metros de ancho, destinada principalmente al aseguramiento del recurso hídrico y su restauración ecológica.

Estas zonas de protección no se respetan,  están totalmente extinguidas, sus espacios han sido invadidos con cultivos, pastizales, y actividades turísticas, que han ocupado sus áreas hasta las mismas orillas de los cauces y espejos de agua.

Su deterioro ambiental no le importa a la Autoridad Ambiental, se soslaya la  problemática, y en consecuencia, no se toman las medidas administrativas de carácter preventivo y sancionatorio, tendientes a la recuperación de las rondas hídricas, humedales y cauces ocupados o intervenidos ilegalmente.

Se requiere la participación decidida de la comunidad, para exigir su recuperación, protección y conservación. El constituyente primario debe acudir a las acciones populares que definan las responsabilidades civiles y penales por el daño inferido al ambiente, por acción, omisión y negligencia de la autoridad ambiental en este caso.


Álvaro Hernando Camargo Bonilla

sábado, 14 de marzo de 2015

O.V.O.P FESTIVAL CAMINO DEL QUINDIO . FILANDIA. MI PUEBLO, MI PRODUCTO, MI ORGULLO

El movimiento OVOP de Filandia, enmarcado en el enfoque y principios del movimiento originario de Oitá Japón, procura la exploración de los escenarios deseado del desarrollo local. Así mismo, incentiva la identificación de bienes, servicios, eventos y/o ideas que sean únicos en términos de la comunidad, su proceso de producción y comercialización.
El éxito del modelo en Oitá Japón, se basa en la tenacidad del gobierno local para lograr cohesionar la comunidad, se propuso un sueño para el logro del proyecto, superar los obstáculos y alcanzar la meta.

El objetivo del proyecto OVOP es hacer realidad  el sueño de los habitantes, procurar los mejores esfuerzos para alcanzar el cambio de mentalidad y motivar el trabajo en equipo. Asumir una visión positivista, desistir de lamentarnos por los fracasos y aprender de las experiencias exitosas, buscar los valores ocultos de nuestros productos locales, visualizar lo bueno que hacemos permanentemente y no lo percibimos, superar los obstáculos y alcanzar las mentas.


Con el apoyo comunitario, y de las entidades públicas y privadas del Quindío, se debe procurar el descubrimiento y clasificación “tesoros y campeones”, y de los recursos locales. Determinar la preparación de programas y actividades, que lleve a la conformación de un catalogo amplio de programas y servicios que conduzcan al desarrollo socioeconómico de las comunidades locales.


Para el buen desarrollo del movimiento OVOP, es importante de la definición de los roles de las diferentes entidades acompañantes, en los tres niveles territoriales del gobierno, que concite la formulación de proyectos, acompañamiento, promoción financiación, asistencia a las organizaciones que patrocina el movimiento OVOP.


Ovop en Filandia, tiene como objetivo establecer un modelo de desarrollo local, fundamentado en la cualificación del capital social, fortalecido a través del impulso de las capacidades asociativas exitosas, que generen confianza y fomente los espacios para estrechar el lazo humano y enfrentar los retos de la globalización económica.





sábado, 28 de febrero de 2015

LOS SALADO DE ARABIA Y LA PLATA, REFERENTES DEL TURISMO HISTÓRICO-CULTURAL



Los Salados de Arabia y la Plata, se sitúan en el corredor de interconexión biológica del  río Barbas y el río de la Vieja, sobre las terrazas aluviales de la quebrada la Plata y río Barbas, en los confines limítrofes del Quindío, Valle del Cauca y Risaralda.

Los agraciados parajes donde se ubican los Salados constituyen una opción de desarrollo turístico arqueológico y ambiental de Filandia y el Quindío; los vestigios arqueológicos y documentales evidencian la importancia histórica y constituyen un  referente turístico con sello cultural y didáctico de la microhistoria local.

El re-descubrimiento de los Salados de Arabia y la Plata, son el resultado del entusiasmo e iniciativa personal de académicos y gestores culturales de la sociedad Filandeña, que con su entusiasmo y denodado esfuerzo han logrado la puesta en escena histórica de los sitios mencionados.

La explotación de los Salados de Arabia y la Plata como legado y arte histórico Quimbaya, fue vigente hasta las dos primeras décadas del siglo XX, lo que se evidencia en los hallazgos materiales y documentales realizados hasta el momento en el Archivo Histórico del municipio de Filandia, testimonios de pobladores de los alrededores de los salados, además, por uso directo del elemento salobre que mana de los ojos de agua, proporcionado actualmente  como suplemento alimenticio a los ganados.

Además del salvamento histórico de los Saldos de Arabia y la Plata, se requiere el compromiso institucional y privado, para la formalización de los estudios conducentes a su restauración, adecuación, conservación, difusión, disfrute y puesta en valor como: “Centro de Interpretación histórica-arqueológica”, articulado a la oferta turística histórica-cultural existente en el municipio como lo es: el camino del Quindío; conjunto arquitectónico; templo parroquial de la Inmaculada Concepción; el Centro de Interpretación del Bambú-Guadua; Archivo Fotográfico; monumento del “Resucitado”, entre otros, ofertas poco consideradas en el marco PAISAJE CULTURAL CAFETERO.

A la institucionalidad cultural, universitaria y la Academia de Historia del Quindío, les corresponde el proceso de investigación, enfocado a la evaluación, redención y preservación del patrimonio cultural, que conduzca a declarar los Salados de Arabia y la Plata, como zonas de Influencia Arqueológica y Bienes de Interés cultural.


Álvaro Hernando Camargo Bonilla.

Vigía del Patrimonio.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

La Asamblea Departamental, en deuda con el patrimonio histórico-cultural Quindiano.




La Nación y las entidades territoriales están en la obligación de reconocer los bienes considerados como patrimonio cultural, igualmente reglamentar lo relativo a su protección.
El camino del Quindío que permitió la comunicación de Santafé con las poblaciones asentadas a las riveras del río Cauca, es un sendero agonizante que yace sobre los costados montañosos de la cordillera Central.
Fue paso importante de viandantes Indígenas, españoles, criollos y mestizos, que lo recorrieron de oriente a occidente y viceversa, en su transcurso histórico, incluso, hasta las dos primeras décadas del siglo XX. Los vestigios que aún existen, constituyen un legado patrimonial que se debe reconocer, recuperar y conservar.
Alcalá, en el Valle del Cauca; Filandia y Salento en el Quindío, son resultado histórico del poblamiento suscitado sobre la ruta. Fundaciones que sintetizan y revelan valores históricos, estéticos y simbólicos, que confirman al camino como bien de interés patrimonial, que requiere cuanto antes de su salvaguardia, protección, recuperación, conservación, sostenibilidad y divulgación, (Artículo 5° de la ley 1185 de 2008).
Rescatar los tramos que aún existen y ponerlos en escena, constituirá una oportunidad para el turismo cultural. La historia contenida es alta y desconocida, especialmente por los habitantes de las grandes selvas de cemento, que abrazados por la azarosa maraña tecnológica, no les permite observar propuestas turísticas culturales.
Los tramos urbanos y rurales que aún existen, una vez rehabilitarlos, podrían funcionar como alamedas peatonales interpretativas de carácter histórico-cultural y ambiental, donde se revele y se exhiban iconos relativos a las épocas históricas del camino, desde los tiempos prehispánicos, hasta hoy.
Cercana las efemérides del quincuagésimo aniversario del departamento, obliga a la duma departamental activar los mecanismos jurídicos, administrativos y técnicos, que permitan el proceso de una Ordenanza, que regule la restauración, conservación, uso y permanencia del camino en el tiempo y espacio.
La honorable Asamblea Departamental está en deuda con el pueblo Quindiano. En uso de sus facultades constituciones y legales, debería procurar la declaratoria como bien patrimonial, y asignar los recursos para su restauración, conservación. Ordenanza que permitirá que el camino del Quindío persista como hito histórico de la Quindianidad.
Álvaro Hernando Camargo Bonilla
Viga del Patrimonio del Quindío.