MICO HISTORIA
DE FILANDIA. PRIMER ACUEDUCTO METÁLICO
DE FILANDIA.
El desarrollo socioeconómico y poblacional de
Filandia del año de 1914, generó la necesidad más sentida de la época; proveer de
agua potable a la población. Elemento indispensable para la vida, limpieza y
salubridad de sus habitantes, y así, contrarrestar las dificultades procedentes
por la escasez y mala calidad del preciado líquido, que se abastecía de pozos o
bombas establecidas en los patios interiores de las viviendas.
Todo empieza por los requerimientos de líderes idealistas
y progresistas de Filandia. Uno de ellos, el presbítero Francisco de Paula
Montoya, quien, en agosto 2 de 1913, ante el Concejo, esboza y reclama la solución
de la problemática; miremos un aparte de todo su acervo epistolar.
“En
vista de la necesidad de las aguas por motivo del largo verano en que nos
encontramos, me atrevo a nombre del vecindario y en mío propio, llamar a usted
la atención y por su digno conducto al honorable cuerpo, con el fin de que se
dicte una resolución terminante de que se dé paso libre para las pocas aguas
las que con que cuenta la población. Es
cierto que algunos vecinos parecen recibir algún perjuicio aparente, pero esto
parece debe hacerse tarde o temprano, pues es de lógica que el bien general
debe siempre anteponerse al particular.
Además, son medidas necesarias para el progreso y adelanto del pueblo y
en esta con muchísima más razón. Así que confiados en el patriotismo en que
están animados todos y cada uno de los miembros de esa corporación, harán de
que no solamente halla paso libre para las aguas si no que se arreglen con la
mejor propiedad que se pueda. En vista
de que, según enseña la experiencia, hay algunos árboles que contribuyen a que
las aguas se consuman, espero se dignaran dictar alguna medida para que se
destruyan los sauces y demás árboles que no sean frutales, medicinales etc.;
pues esto a la vez que contribuye a la hermosura de la población le quita ese
aspecto triste y melancólico que presenta.
Espero se dignará esa Honorable Corporación perdonarme estas suplicas
las que hago movido únicamente por el espíritu de que esta población progrese y
vaya adelante todos los días, y además me mueve a esto (en vista) las elevadas
miras que están animados todos los de esa digna corporación para con esta
población que tanto espera de sus muy dignos representantes. Dios guarde a Ud. FRANCISCO DE PAULA MONTOYA Pbro.”.
Los conflictos derivados por la problemática expuesta,
motiva que la inicial solicitud, trascienda al común de la población, clamor
que obligó a la institucionalidad toma cartas en el asunto y empezar la faena legislativa
conducente a solución de la problemática.
DECLARACIÓN
DE UTILIDAD PUBLICA LA OBRA DEL ACUEDUCTO,
Y
NOMBRA UNA JUNTA A HONOREN
Acuerdo
No. 13
28
DE JUNIO DE 1914
Por el cual se nombra
una Junta y le señalan atribuciones
El
Concejo Municipal de Finlandia, en uso de sus atribuciones legales y
Considerando:
1º. Que la más imperiosa necesidad que
tiene hoy ese Municipio es la de proveerlo de agua potable, por lo escasa y de mal
calidad que es la de pozos o bombas;
2º. Que por tal motivo la población
permanece estacionaria por falta de ese elemento indispensable para la vida,
aseo y salubridad de los habitantes;
3º. Que algunos vecinos han ofrecido auxilios
para el acueducto público y aun que hay postor para el contrato el Municipio no
dispone de otra cantidad que la de doscientos pesos oro que figuran en el
presupuesto; y
4º. Que es deber del Concejo hacer todo
esfuerzo en bien de los asociados y propender por las obras de necesidad y
utilidad pública,
Acuerda:
Art. 1º. Declarase de utilidad pública la obra del acueducto público de este Distrito;
Art.2. Nómbrese
una Junta a honoren compuesta de los señores Jesús M Naranjo C, Enrique
Guinnam, Francisco A. Hernández V, y Lázaro Maya que se denominará “Junta del Acueducto
Público”, cuyas funciones serán:
Levantar la opinión pública a favor del
acueducto; recaudar entre los vecinos las cuotas voluntarias que se den con tal
fin; acrecentar por medio de rifas la partida votada en el presupuesto;
propender por todos los medios posibles hacerse a un fondo de consideración con
el fin de ver si se puede contratar la obra, y dar al Concejo los informes que
este estime necesarios al respecto.
Art. 3º. La
partida de doscientos pesos presupuestada pasará a poder de la junta para
acrecentarla por los medios indicados, mediante la respectiva cuenta para
cobrar que se presente.
Art. 4º. La Junta
de que trata el presente Acuerdo tendrá un Presidente, un Vicepresidente, un
Secretario y un Tesorero elegidos por la misma Junta de entre sus miembros y
rendirá sus cuentas al Concejo, lo que hará conforme al reglamento de
contabilidad Municipal.
Parágrafo: Tanto las sumas que reciba la
Junta como las que recaude estarán en su poder hasta que se celebre el contrato
o lo determine el Concejo;
Art. 5º. Los
miembros de la Junta, mientras dure su encargo tendrán voz en las sesiones del
Concejo.
Discutido y aprobado en dos sesiones, en
dos debates en distintos días.
Dado en Filandia a veintiocho de junio
de mil novecientos catorce.
El presidente
FAUSTO
SALAZAR
El secretario:
HERNANDO
VILLEGAS H
Alcaldía Municipal Filandia junio
treinta de mil novecientos catorce
Publíquese y ejecutase el alcalde
JOSE J.
ARIAS
ANTONIO J
QUINTERO M
En la misma fecha lo cierro para
remitirlo a la Gobernación del Departamento
ANTOPNIO J
QUINTERO M.
EL DERROTERO CONTRACTUAL LEGAL
La construcción del sistema de acueducto, fue
motivada por el incremento poblacional, derivado por el desarrollo económico,
benignidad del clima, situación geográfica estratégica, y la floreciente
industria cafetera, y su comercio derivado del Distrito de Filandia.
En contrato escriturario, de fecha ocho de
septiembre de 1915 radicado con el No. 807, de 8 de septiembre de 1915, y modificado
por la escritura pública No.716, del 3 de diciembre de 1915; el municipio de
Filandia, contrató con el señor RAFAEL JENARO MEJIA, oriundo de Manizales, la
construcción de un acueducto para proveer de agua potable a los habitantes de
Filandia.
Para el efecto, el presidente y secretario del
Concejo Municipal, JESUS M HEREIDA y BERNANDO GOMEZ, solicitaron a la Asamblea
Departamental de Caladas, un auxilio para su construcción. A reglón seguido, el
ocho de septiembre de 1915, el Concejo Municipal, ante el considerable costo de
la obra, autorizado por la Gobernación de Caldas, facultó al Municipio para
hipotecar sus bienes y derogar los sobresueldos a empleados; acciones
encaminadas a recaudar el dinero necesario para sufragar la deuda contraída con
Mejía, que ascendía a más de un millón de pesos.
En diciembre
14 de 1914,
el oficio No. 113. Remitido por el Concejo Municipal de Filandia, al Gobernador
de Caldas, solicitándole el de nombramiento del ingeniero oficial para el
ensayo que le harían a la tubería del acueducto y determinar si es de buena
calidad.
En marzo
5 de 1916,
en oficio No. 40, dirigido por el Concejo a los miembros de la Junta del
Acueducto, señores ENRIQUE GUINAND y RICARDO ECHEVERRI, notifica el recibido del
informe del ingeniero LONDOÑO, relacionado con el peritaje de la tubería del
acueducto.
El seis
de marzo de 1916, mediante resolución No. 1, El Concejo Municipal autoriza
la adquisición de la tubería de hierro para la conducción del agua. Para efectos de auditoria de la compara de la tubería,
el municipio nombró al ingeniero Alejandro Londoño, quien daría el concepto de
aprobación de los requerimientos técnicos de la tubería que ha de importarse desde
al extranjero; conforme a lo establecido en las cláusulas 3° y 4° de las escrituras
objeto del contrato.
PRIMER
FONTANERO DEL ACUEDUCTO DE FILANDIA.
En septiembre 24 de 1917, según oficio No. 249,
remitido por el señor Rafael A. Heredia, alcalde de Filandia al señor presidente
del Concejo Municipal, donde informa al concejo la posesión del señor Luis Arias,
como fontanero del Distrito.
El 25 de
septiembre de 1917. Oficio dirigido por el señor Bernardo Gómez al señor
presidente del concejo Municipal, informa sobre la visita efectuada al sitio de
ubicación de los tanques cementados, interior y exteriormente, provisto de buenos
bastidores de mampostería, y de donde arranca la tubería que conduciría el agua
a esta población.
Además, opina que debe recibírsele al señor
contratista del acueducto; así como el trabajo de tubería, pues según él, según
en su leal saber y entender, no se debe privar del agua a la población por más
tiempo, dado el buen estado de las mencionadas obras.
Argumenta, además, que, lo único que falta al
Municipio para tener toda el agua que exija, es la reparación de la acequia.
El 9 de
noviembre de 1917, por Acuerdo No. 23, del presupuesto de Rentas y Gastos del
Municipio de Filandia, año de 1917, por el cual se derogan los sobresueldos a
empleados para tratar de recolectar dinero para pagar la deuda con Jenaro Mejía
que asciende a más de un millón de pesos, relacionada con el contrato del
acueducto público.
Lo descrito, permite concluir el florecimiento
del desarrollo histórico de Filandia, nacido de la civilidad de su capital
social, que concibió y gestionó el progreso a honren, y amor por su pueblo Filandeño;
ejemplo que deberá ser tenido en cuenta por las actuales administraciones. Más
civismo y generosidad, que afán de representación burocrática.
Álvaro Hernando Camargo Bonilla
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