martes, 3 de noviembre de 2026

LA MONTAÑA DEL QUINDÍO TUVO OCHO CAMINOS, NO UNO.

 

 LA MONTAÑA DEL QUINDÍO TUVO OCHO CAMINOS, NO UNO.

De la huella de oro quimbaya a la Trocha de 1691, la montaña no se cruzó por un solo camino, sino por un sistema de pasos que la horadó durante cuatro siglos.
 
La montaña del Quindío no fue atravesada por una sola vía, sino por varios caminos. Fueron tres los principales - Herveo, Quindío y Guanacas - y de ellos nacieron ocho. No se abrieron por poblar. Se abrieron por oro, por guerra y por comercio.
 
1547: EL PRIMER CAMINO FUE DEL ORO.




 
La primera noticia del camino que cruzaba la montaña, no es del Quindío, es del Herveo. En 1547, tres años antes de que se fundaran Ibagué y Mariquita, el Oidor Miguel Díaz de Armendáriz informa a la Corona que por allí se puede surtir a Cartago, en la Gobernación del Cauca.
 
Esa muralla natural del norte había que traspasarla. El oro de los Reales de Minas debía llegar a las Cajas Reales de Cartago, fundadas en 1542, para ser fundido y quintado, y de allí a Honda para embarcarse a España.
 
Esta ruta ascendía por el río Guarinó hasta los páramos de Herveo y Ruiz para descender por Chinchiná hasta Cartago Viejo, hoy Pereira. Fue el camino oficial de todo el siglo XVI, a pesar de que era, como lo describiría en 1781 Pedro Biturro, "monte asperísimo, sin pastos, donde morían mulas y donde el tigre cebado mataba muchas". Tales fueron sus dificultades de cruce, que el 16 de mayo de 1567 una Real Cédula prohibió el tránsito por el páramo y obligó a todos a pasar por Ibagué.
 
De esta ruta, nacen el Camino del Ruiz, que de Cartago Viejo iba a Mariquita, y Santa Isabel, el paso intermedio entre Ruiz y Tolima. Es el mismo corredor de nevados Herveo-Ruiz-Santa Isabel-Tolima que, siglos después, en 1847, usarían los primeros colonos antioqueños para ir de Manizales a Mariquita por la Laguna del Otún. Es el camino que recorrió Boussingault en 1825 y Manuel Pombo en 1852. El camino de Herveo se define como la ruta del siglo XVI.
 
EN EL AÑO DE1553: EL CAMINO DEL QUINDÍO.


 
El camino que hoy llamamos del Quindío no nació con Herveo. Nació seis años después, y su paso se dio por una depresión más al sur.
 
Entre 1553 y 1554, el capitán Melchor de Valdés, justicia mayor de la recién fundada Ibagué, con recursos propios y ayuda de los vecinos, aprovechó una senda que los Pijaos usaban para comunicarse con Cartago. Era una ruta indígena.
Su apertura, patrocinada por el Cabildo de Ibagué, acortó en 20 días la ruta entre Santafé y Popayán.
 
Aunque se abrió físicamente en 1553, su consolidación es del siglo XVII. Se volvió el más frecuentado, en el viaje de Santa Fe con Popayán, y el que Alexander Von Humboldt llamaría el paso más penoso de los Andes. El primer hombre en cruzarlo fue el capitán Juan Montaño, para sofocar la rebelión de Álvaro de Oyón.
 
DURANTE LOS AÑOS DE1627 A 1655: SE APERTURA LOS CAMINOS DEL SUR DE LA MONTAÑA DEL QUINDÍO.
 


La montaña del Quindío también se cruzaba por el sur. El más largo y alto fue Guanacas. Comenzó a construirse en 1627 por Andrés del Campo. Salía de Timaná, cerca de Popayán, cruzaba a Neiva, tomaba el Magdalena y llegaba a Santa Fe. Era la ruta Bogotá-Quito, pero tan penosa y peligrosa por los ataques de Paeces, Yanaconas y Pijaos, que obligó a frecuentar el paso del Quindío. En marzo de 1816, Francisco José de Caldas recibió el encargo de fortificar ambos.
 
Más al centro-sur, el Camino de Barragán.  De Chaparral, al sur de Ibagué, a Tuluá, y Popayán, a Lo abrió materialmente el capitán Juan de Lemos y Aguirre entre 1637 y 1639 cuando fundó Tuluá, y lo formalizó el 9 de agosto de 1655 con Capitulaciones firmadas con el Gobernador Luis de Valenzuela y Fajardo, obligándose a abrir el paso por el Páramo de Amoyá hasta el Valle del Saldaña.
 
IGNACIO BUENAVENTURA Y SU DOCUMENTO DENOMINADO: LA MEDIDA.



 
El documento demuestra que los caminos se abrieron por capitulaciones y recursos privados de encomenderos y cabildos, no por iniciativa del Estado central, que solo interviene a partir de 1830 con Bolívar y Herrán.
 
Entre 1777 y 1778, don Ignacio Nicolás Buenaventura Padilla, teniente gobernador de Ibagué y prócer de la Independencia, nacido en Ibagué en 1735 y anfitrión de Humboldt en 1801-, midió a cordel la distancia entre la plaza de Ibagué y la de Cartago. Halló 20 leguas y 1.531 varas. Con desviaciones, 121.580 varas.
 
Identificó arroyos, tambos, paisajes, cruces de ríos y haciendas. Construyó puentes sobre el río San Juan y rancherías para que el viajero pudiera hacer la travesía en 4 a 5 días a caballo.
 
El proyecto de reapertura del camino, fue avaluada en 18.000 pesos. Los hacendados aportaron12.000, y Buenaventura 6.000 de su patrimonio.
 
Su rehabilitación duro muy poco tiempo, a causa de la revolución de los comuneros del socorro, en Ibagué, quemaron los puentes sobre el San Juan y destruyeron las rancherías. En poco tiempo, el camino quedó en condiciones de tránsito peor que antes.
 
1691: DE CARTAGO VIEJO AL RÍO LA VIEJA. TRASLADO DE LA CIUDAD Y NACIMIENTO DE LA TROCHA.

 
Cuando Cartago se traslada en 1691 a orillas del río La Vieja para buscar ganado cimarrón para los mineros del Chocó, nace la variante más famosa: La Trocha.
 
De Cartago, cuchilla de Santa Bárbara Piedra de Moler, Tambores, La Balsa, Pavas, Buenavista, Alto del Roble, Baquía, Salento, Tablazo, Laguneta, Boquerón -a 3.390 metros según Boussingault, 3.485 según la UNAL-, Volcancitos, Cruces, Yerbabuena, Machín, Azufral, Moral, Tapias, Palmilla y Guayabal hasta Ibagué. Fue la ruta más transitada por las expediciones científicas del siglo XIX.
 
Cuando Simón Bolívar hizo su travesía, a su llegada a Santa Fe, el 25 de enero de 1830, decreta abrir el camino del Quindío. Entre 1841 y 1845 el presidente Pedro Alcántara Herrán lo oficializa como Camino Nacional con presidios y tambos. En 1856, al moverse Baquía a Barcinales, hoy Salento, el camino se desvía por Trincheras.
 
EL OCASO DEL CAMINO: LLEGÓ LA CARRETERA Y EL FERROCARRIL.

 
La toponimia es memoria de esa historia. Cada nombre es una historia. Toche, Tocina, Quindío y Combeima son el sustrato indígena. Guayabal, Palmilla, Azufral, Aguacaliente, Cara de Perro y Boquerón son la descripción física del caminante. Alto de la Sepultura -donde por la noche se escuchan los lamentos de un carguero muerto de fatiga- y Las Cruces son el voto funerario. Salento, Filandia e Ibagué son la oficialización republicana.
No hubo un solo camino en la montaña del Quindío. Desde la época prehispánica existió un sistema vial quimbaya de intercambio de oro por sal, que los españoles reutilizaron y convirtieron en ocho caminos reales y que la República consagraría como Camino Nacional. Entenderlo es entender que, debajo del cemento que hoy cubre las carreteras, perdura la huella endurecida del indio, maestro nunca bien alabado de la ingeniería caminera.
 
Por: Álvaro Hernando Camargo Bonilla.